7 razones por las que deberías empezar a escribir

14 Jul 2022
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7 razones por las que deberías empezar a escribir

Ahora que el verano nos da un respiro de las clases, es el mejor momento para empezar a escribir. Te contamos cuáles son sus beneficios.

escribir

La marca de la casa

Escribir es una actividad muy de ser un humano, es decir, que ya sea con un ordenador, un lápiz y un papel o con un palo quemado en una pared de piedra, lo de ponernos a escribir es exactamente nuestro rollo.

Hablar y tener un lenguaje complejo se les da bien también a otras muchas especies (aunque nosotros no las entendamos), la música tampoco es solo nuestra y mucho menos el baile, pero lo de escribir (y leer, claro), eso es solo cosa nuestra. Eso nos diferencia y, de alguna forma, nos conecta.

Por eso da igual si somos Doris Lessing o Dorita García, escribir bien o mal tiene múltiples beneficios para todos los humanos y aprovechar el verano para empezar a tener un hábito de escritura es una gran idea de la que no nos vamos a arrepentir.

El tema no importa y la forma tampoco

Lo que importa es escribir, por eso da igual si nos decantamos por la poesía, la novela, el ensayo, un blog o un diario, lo que va a suponer una diferencia en nuestras vidas es que lo hagamos con regularidad.

Si no tenemos experiencia, lo más sencillo es empezar por una agenda/diario en donde, además de apuntar lo que tenemos que hacer, apuntemos también qué tal nos ha ido haciéndolo.

Si un día nos sentimos creativos, podemos intentarlo con un cuento o un relato corto para empezar ( y por cierto, hay muchos concursos a los que podemos presentarnos con nuestro relato y quizá ganarlos). Si ya sabemos que escribir nos gusta, también podemos aventurarnos con una novela o decidirnos a escribir las memorias de nuestra abuela.

La decisión es nuestra, pero aquí van 7 razones que deberíamos sopesar:

1. Escribir potencia la creatividad

No hace falta que estemos escribiendo ficción; contar lo que nos ha ocurrido en un diario ya nos permite analizar nuestra realidad desde distintas perspectivas y eso nos va a dar nuevas ideas. Además, si lo llevamos encima (el soporte puede ser en papel, pero también en el ordenador, la tableta o el móvil), podremos dibujar y anotar ideas en el momento, pero simplemente con prestar atención a la cuestión estética de la narración ya estamos potenciando mucho nuestra creatividad.

2. ¿Qué tal va esa memoria?

Seamos elefantes o peces, escribir ayuda a mejorar la memoria (sobre todo a mano) y, si aun escribiendo lo que hemos hecho y lo que vamos a hacer cada día, seguimos sin recordarlo, siempre podemos consultar lo que hemos escrito para que nos lo recuerde.

Crear un archivo de recuerdos contados por nosotros es mucho mejor que un álbum de fotos para recordar, pero incluso podemos unir ambas cosas.

3. Escribir nos ayuda a conocernos realmente

Escribir con regularidad lo que hacemos y sentimos nos ayuda a organizar los pensamientos y a entender nuestras emociones. Por decirlo de alguna manera, al escribirlo sacamos más, lo pensamos más y después lo repensamos. Esto ayuda a ser más reflexivos y a entendernos a nosotros mismos con mayor profundidad. Escribir hace que nos conozcamos mejor.

4. Ayuda a tomar decisiones

Hay personas para las que tomar decisiones es un calvario. Incluso las más sencillas se les hacen cuesta arriba. Otras, sin embargo, tienen un don para eso y lo hacen sin demasiado problema. Seamos como seamos, lo normal es que al menos las decisiones importantes nos cuesten al menos un rato de mirar al techo sin dormir.

Escribir los pros y contras de una decisión y cómo nos sentimos al respecto va a facilitarnos muchísimo la tarea de decidir.

5. Constancia, qué bonito nombre tienes

No es difícil escribir un día, lo que es difícil es escribir todos los días y tener un compromiso; esto es, crear un hábito.

Pero si ponemos voluntad, pronto veremos que lo necesitamos, que nos ayuda en tantas cosas que no podemos pasar sin ello. Escribir se convierte pronto en algo adictivo y tener constancia en eso nos ayuda a tenerla también con otras cosas, por ejemplo, con los estudios, lo que obviamente es imprescindible para completar nuestra formación y obtener el eTítulo universitario.

6. Escribir reduce nuestro estrés

Tanto por ser una actividad habitual, un ritual íntimo y diario (con lo relajante que eso resulta) como por ser una forma única y profunda de exteriorizar nuestras emociones y ordenar los pensamientos, escribir reduce nuestro estrés y hace que nos enfrentemos mejor a las situaciones que nos alteran.

7. Mejora nuestra capacidad comunicativa

Escribir es comunicar. Aunque sea a nosotros mismos. Nos permite saber de antemano qué pensamos sobre algo (porque ya hemos escrito sobre ello y está, por lo tanto, ordenado en nuestra cabeza). Nos ayuda a, como decíamos, conocernos mejor y a excavar en nuestra psique; por eso, luego nos expresaremos mejor ante los demás, y sabremos defender mejor nuestros puntos de vista.

También nos ayudará a redactar y exponer mejor los trabajos de clase.

¿A qué esperas para empezar?

 

 

Escrito por  root

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