10 trucos para aumentar tu inteligencia
19 Sep 2018

10 trucos para aumentar tu inteligencia

Además de la inteligencia con la que nacemos, hay otras habilidades que nos interesa muchísimo entrenar. Te contamos cómo.

inteligencia

Desgraciadamente

No queremos engañar a nadie con pseudociencias: hay una parte de nuestras capacidades intelectivas que jamás va a cambiar. Ningún estudio sobre aumento de inteligencia ha sido concluyente. Para explicarlo de forma simple, tenemos una base que viene determinada por la biología y que no puede ser mayor de lo que ya es, pero la buena noticia es que sí podemos entrenarnos para desarrollar otras habilidades y mejorar las que ya tenemos. Esta sería la parte de la inteligencia que viene determinada por la cultura y el entorno y que no es «inteligencia» en sí, pero lo parece, es decir, no vamos a ganar puntos de CI, pero sí podremos adquirir algunas herramientas que nos faciliten ciertas labores. No seremos más inteligentes en sentido estricto, pero sí que lo pareceremos y conseguiremos que determinadas tareas nos resulten más sencillas.

  1. Lee

Al leer usamos todo nuestro potencial, pero también adquirimos conocimientos que nos proporcionan múltiples herramientas para hacer inferencias, solucionar problemas, aprender a valorar otros puntos de vista… La base de toda cultura debe ser una buena cantidad de lecturas variadas e interesantes.

  1. Sé curioso

Ya os hablamos de que la curiosidad es uno de los valores más importantes que deben potenciar los estudiantes, pero es que, si quieres entrenar tus capacidades y sacar todo el provecho a tu inteligencia, ser curioso es vital. Pregunta aquello que no sepas, investiga, no te conformes con la primera explicación… Tener curiosidad es importantísimo para aumentar tu inteligencia (o mejorar la que ya tienes).

  1. Entrena tu lógica

La inteligencia tiene mucha relación con la lógica y la matemática. No dejes de entrenarlas si quieres mantener tu cerebro en forma.

  1. Mejora tu vocabulario

El vocabulario nos ayuda a entrenar la inteligencia lingüístico-verbal. Además, cuantas más palabras tengamos en la cabeza, más conceptos conoceremos y más sinapsis hará nuestro cerebro. El lenguaje es el mapa que construye y dibuja nuestro pensamiento; cuídalo.

  1. Entrena tu memoria

Los estudios dicen que aumentar la memoria no aumenta la inteligencia, pero sí ayuda al estudio, a la adquisición de conocimientos esenciales para conseguir nuestro eTítulo universitario, a frenar el deterioro cognitivo y, sí, a parecer más inteligentes.

  1. Haz meditación

Es difícil encontrar algo sobre meditación que esté separado de pseudociencia o espiritualidad, pero si buscas bien se consigue. Cada vez queda más claro que la meditación aporta múltiples beneficios a nuestro cerebro y nos ayuda a concentrarnos y desconectarnos de los factores que nos causan estrés.

  1. Mejora tu empatía

La empatía es una forma de inteligencia necesaria en todas las especies sociales. Sin ella, sería imposible vivir en sociedad, por lo que entrenarla es tremendamente importante no solo para mejorar nuestras capacidades, sino también para mejorar nuestras relaciones sociales y nuestra manera de resolver problemas.

  1. Entrena tu creatividad

No se trata de que te pongas a pintar o a hacer esculturas si no te gusta. La creatividad es aplicable a todas las facetas de nuestra vida y es muy útil para resolver problemas de formas originales y encontrar ciertas soluciones alternativas.

  1. Sé crítico

No des todo por sentado, imagina nuevas soluciones y plantéate que cualquier cosa es susceptible de ser criticada y, por lo tanto, mejorada. No te conformes con lo que te cuentan, investiga por tu cuenta y saca tus propias conclusiones. Tener un pensamiento crítico es una gran herramienta que demuestra inteligencia, pero, como todo, hay que trabajarlo.

  1. Cuestiónate

No eres infalible, permítete aprender, permítete equivocarte. Si crees en algo firmemente, pregúntate por qué, enumera tus argumentos y escucha los de los demás. Un rasgo que demuestra inteligencia es el saber evolucionar en nuestro pensamiento y no pensar que tenemos la razón en todo.