Cómo alternar las técnicas de estudio para subir las calificaciones
26 May 2024

Cómo alternar las técnicas de estudio para subir las calificaciones

Los exámenes ya están aquí. ¿Conoces las mejores técnicas de estudio para subir tus calificaciones y cómo alternarlas para sacarles todo su potencial?

calificaciones

Hay muchísimas técnicas de estudio que podemos utilizar para sacar nuestro eTítulo universitario con las mejores calificaciones: lectura comprensiva, subrayado, dibujos, fichas, mapas mentales, autotests…, pero el truco fundamental no está en aplicar una u otra, sino en irlas alternando de la forma más adecuada para obtener un mayor rendimiento.

La tecnología es nuestra amiga

La tecnología puede ayudarnos mucho en los estudios, por eso debemos usarla, pero de forma lógica y evitando que nos haga perder la concentración.

Hay numerosas aplicaciones que limitan el sonido o los iconos de entrada de mensajes mientras estudiamos para que no estemos continuamente comprobando el Whatsapp o las redes sociales, por ejemplo Ommwriter o SelfControl.

También hay aplicaciones que nos ayudan con determinadas materias para que podamos mejorar nuestras calificaciones en aquellas en las que tenemos más dificultad. Otras, nos sirven para organizarnos, como el calendario de Google, entre otras, y así poder tener, a golpe de vista, todos los exámenes y trabajos que tenemos en cada mes.

Así que sí, la primera técnica de estudio que debemos utilizar siempre es la del orden y la planificación, porque es imprescindible que, en el tiempo que dedicamos a estudiar, nada nos distraiga y que llevemos un calendario de estudio eficiente para que nada nos pille por sorpresa última hora.

Combinaciones ganadoras para aumentar las calificaciones

Como decíamos, no se trata de aplicar una u otra técnica de estudio, sino de sacar el máximo rendimiento a nuestro tiempo de estudio alternando las más adecuadas para cada momento.

Veamos varias de ellas y cómo alternarlas:

Lectura comprensiva y subrayado

Siempre, cuando empezamos a estudiar, toca hacer una lectura comprensiva y subrayar el texto, pero hay que hacerlo bien para que no tengamos que repetir este proceso diez veces y el estudio se haga insoportable.

Si hacemos una buena lectura comprensiva y entendemos realmente todo lo que leemos, nos será mucho más sencillo hacer un subrayado eficaz de forma que nuestros libros no sean fosforitos, sino que solo marquemos lo que importa. Ahorraremos tiempo, tinta y los repasos serán más fáciles y rápidos.

Esquemas, mapas mentales, dibujos y fichas de estudio

Una vez que hemos leído y subrayado, podemos empezar a resumir, y el propio resumen puede ser, según memoricemos mejor, tipo esquema (con fichas que podamos repasar en cualquier parte), o mapas mentales que diseñemos para activar nuestra memoria visual o, con las materias que se pueda, dibujos. De esta forma, la retención de lo que hemos estudiado será mucho mayor porque vamos a distinguir muy bien entre la parte superficial de los textos (el relleno) de lo que es esencial (las ideas principales que debemos estudiar en profundidad).

Autotest e intercambio de información

La fase final de nuestro estudio es la más importante y, por eso, debemos usar las técnicas de estudio que han demostrado científicamente ser más eficaces.

Crear exámenes y responderlos es una de las maneras mejores de aprender, porque no solo debemos conocer la respuesta, sino que, además, nos permite hacer la pregunta, lo que demuestra que podemos diferenciar las cosas importantes y entenderlas. Además reforzará nuestra confianza cara al examen y nos ayudará a memorizar más rápido.

Por otro lado, una vez que hemos estudiado la materia, es buenísimo que quedemos con algún compañero y podamos hacer un estudio colaborativo, porque si podemos explicarlo con nuestras palabras (y sin la tensión de hacerlo en el examen) es que nos lo sabemos.

Tal y como marca el método Feynman, si podemos explicarlo, hemos interiorizado el conocimiento y podemos ponerlo en palabras. Si no pudiéramos estudiar físicamente con ningún amigo o nos damos cuenta de que, en vez de estudiar, nos distraemos el uno al otro, puede servir crear foros online con nuestros compañeros de clase para intercambiar conocimientos, posibles preguntas de examen y sus respuestas, de tal forma que ampliemos conocimientos y nos motivemos los unos a los otros.

El truco final para que nuestras calificaciones se disparen

Si hemos estudiado con tiempo y queremos hacer un examen de matrícula, podemos ampliar un poco nuestros apuntes investigando por nuestra cuenta sobre la materia. Tampoco se trata de hacer un ensayo de cada asignatura, pero una investigación propia nos ayudará a diferenciarnos del resto de los compañeros, demostrará nuestro gran interés y nos ayudará a afianzar aún más los conocimientos que ya teníamos y a relacionar conceptos separados para alcanzar un conocimiento más profundo.

¿A qué esperas? ¡Muchísima suerte y a subir esas calificaciones!

 

Consejos para gestionar el tiempo y reducir el estrés
15 May 2024

Consejos para gestionar el tiempo y reducir el estrés

El tiempo es un recurso valioso y limitado, sobre todo cuando estamos estudiando. Aprender a gestionarlo bien es aprender a vivir mejor ¿te apuntas?

Gestionar eficientemente el tiempo puede marcar la diferencia entre el éxito académico y el fracaso, por eso es bueno aplicar una serie de trucos básicos para optimizar el tiempo, reducir el estrés y llevarnos nuestro eTítulo con un expediente brillante.

Priorizar tareas

Estudiar una carrera nos llena la agenda de un montón de actividades diarias y de compromisos semanales, por eso es crucial identificar las tareas más importantes y urgentes y concentrarnos en ellas primero.

Para empezar, ayuda hacer una lista con todas las tareas que tengamos pendientes y después identificar cuáles son más urgentes.

Podemos usar lo que se conoce como matriz de Eisenhower, que es, precisamente, una herramienta de gestión del tiempo que nos ayuda a clasificar las tareas en función de su importancia y urgencia. Para ello, debemos dividir lo que debemos hacer en cuatro cuadrantes: importante y urgente, importante pero no urgente, urgente pero no importante, y ni urgente ni importante.

Pero, además, hay que reevaluar constantemente. El proceso de priorización no es estático; es importante revisar y ajustar nuestras prioridades regularmente a medida que van cambiando nuestras circunstancias y objetivos.

Organización de la agenda

Es esencial que usemos algún tipo de herramienta de planificación como agendas o aplicaciones móviles para organizar nuestros horarios y compromisos. Una agenda bien organizada nos ayudará a mantener el control sobre nuestras actividades y a saber exactamente qué tareas tenemos pendientes cada día.

Establecer objetivos claros

Antes de comenzar a trabajar en una tarea, debemos asegurarnos de tener claro cuál es el resultado que esperamos obtener. Al establecer objetivos específicos y medibles para cada tarea antes de comenzarla, nos mantendremos más enfocados y evitaremos estar dando vueltas a cuestiones que podrían hacernos perder tiempo en actividades irrelevantes.

Establecer metas alcanzables

Dividamos nuestros objetivos académicos en metas más pequeñas y alcanzables. Establecer metas realistas nos ayudará a mantenernos motivados y enfocados en nuestros estudios, pero también a ir cerrando etapas y a gestionar mejor el tiempo.

También es importante ser realistas y no sobrecargarnos con más tareas de las que podemos manejar. Es importante ser conscientes de nuestras capacidades y también de las limitaciones, además de tener en cuenta que existen los imprevistos y el agotamiento.

Eliminar de distracciones

Sabemos que esto nos lo dicen hasta la saciedad, pero es vital que seamos capaces de resistir la tentación de estar consultando el teléfono cada 5 segundos o escuchando música mientras leemos el tema que debemos estudiar.

Es importante que encontremos un lugar tranquilo y libre de distracciones para concentrarnos mejor, porque si no, tardaremos más horas en estudiar el temario y perderemos un tiempo valioso que podríamos emplear en hacer otra cosa que nos guste más que estar haciendo como que estudiamos mientras miramos Instagram.

Técnica pomodoro

Como ya hemos explicado otras veces, la técnica pomodoro es una estrategia efectiva para mejorar la concentración y la productividad. Consiste en trabajar durante períodos cortos de tiempo (25 minutos) seguidos de breves descansos (5 minutos). Así, durante la fase de trabajo estaremos plenamente concentrados.

Buscar apoyo y colaboración

No dudemos en pedir ayuda cuando la necesitemos. Busquemos el apoyo de nuestros profesores o compañeros de clase. A veces, las cosas en equipo se aprenden mucho mejor y de forma más divertida.

Aprender a decir que no y a no sobrecargarnos

Establezcamos límites claros y aprendamos a decir no a actividades o compromisos que puedan interferir con nuestro tiempo de estudio o descanso.

Tampoco está bien sobrecargarnos de tareas y dejar el ocio para cuando nos graduemos. Si somos capaces de aprender a gestionar bien el tiempo, no tendremos que renunciar a demasiadas cosas y tendremos una vida más satisfactoria.

 

¿Qué recursos digitales optimizan el aprendizaje?
10 May 2024

¿Qué recursos digitales optimizan el aprendizaje?

Hay tantos recursos digitales para ayudarnos a estudiar que no usarlos para mejorar nuestro rendimiento es una verdadera pérdida de tiempo.

recursos digitales

Actualmente, el acceso a herramientas y recursos digitales se ha convertido en una parte fundamental del proceso de aprendizaje para obtener nuestro eTítulo universitario.

Estas herramientas no solo facilitan el acceso a la información, sino que también ofrecen diversas formas de interactuar con el contenido y mejorar nuestra organización y comprensión de la materia.

Por eso, no usarlas y seguir estudiando de la manera tradicional es como empeñarse en lavar la ropa en el río: puede que nos quede limpia al final, pero, una vez que tenemos acceso a la lavadora, es una pérdida de tiempo y de recursos.

A continuación, veremos algunas de las herramientas y recursos digitales más útiles para optimizar el proceso de aprendizaje:

Plataformas de gestión del aprendizaje (LMS)

Muchas universidades utilizan sistemas de gestión del aprendizaje o LMS (learning management system) como Moodle, Blackboard o Canvas.

Estas plataformas (un software en un servidor web) proporcionan un espacio digital centralizado donde los estudiantes pueden acceder a materiales de curso, participar en discusiones, enviar tareas y realizar evaluaciones.

Además de ser una herramienta para la entrega de contenido, los LMS también facilitan la interacción entre estudiantes y profesores y, por lo tanto, fomentan la colaboración y el aprendizaje online.

Pero no hace falta ser una institución educativa para utilizar estas plataformas, porque también nos pueden ayudar de manera individual a organizar el trabajo, mantenernos al día con las tareas y a gestionar los trabajos en grupo.

Aplicaciones de toma de apuntes

Aplicaciones como Evernote, OneNote, Google Docs, GoodNotes o Joplin (entre otros muchos) son excelentes recursos digitales para que podamos tomar apuntes durante las clases, hacer resúmenes de lecturas y organizar fácilmente cualquier información.

Con funciones de etiquetado y sincronización en la nube, estas aplicaciones permiten acceder a nuestros apuntes desde cualquier dispositivo, trabajar con ellos y compartirlos con nuestros compañeros.

Recursos digitales de productividad personal

Existen numerosas aplicaciones diseñadas específicamente para mejorar la productividad y la gestión del tiempo.

Herramientas como Trello, Asana, Todoist o Microsoft To Do pueden ayudarnos a organizar tareas, establecer metas, hacer el seguimiento de nuestros proyectos y colaborar con otros estudiantes en trabajos grupales.

Integrar estas aplicaciones en nuestra rutina diaria puede ayudarnos a mantener un mejor control de nuestras responsabilidades académicas y optimizar el proceso de aprendizaje.

Vamos, que nos ayudan a no perder tanto el tiempo, a no procrastinar y a que no se nos vaya la cabeza y se nos olviden las cosas que tenemos que entregar. Un verdadero lujo.

Vídeos educativos y tutoriales

Plataformas como YouTube, Academia Khan o Coursera ofrecen una gran variedad de vídeos educativos y cursos en línea sobre una cantidad ingente de temas. Estos recursos pueden complementar nuestros estudios universitarios y ofrecernos una nueva perspectiva sobre los conceptos difíciles.

Sobre todo son muy útiles cuando tenemos una asignatura atragantada porque no entendemos los contenidos o porque el docente explica de una forma «tan particular» que no nos llega. En estas plataformas siempre hay algún alma solidaria que puede aclararnos conceptos esenciales, no las olvidemos.

Software de aprendizaje de idiomas

Si estamos estudiando un idioma extranjero, aplicaciones como Duolingo, Babbel o Rosetta Stone pueden ser recursos valiosos para mejorar nuestras habilidades lingüísticas.

Estas aplicaciones ofrecen lecciones interactivas, ejercicios de práctica y pruebas de evaluación para ayudarnos a alcanzar los objetivos de aprendizaje que nos hayamos propuesto.

Ayuda adicional con un tema específico

Además, existen plataformas de tutorías online como Tutor.com, Chegg Tutors o Khan Academy. Estos recursos digitales nos conectan con tutores expertos que pueden proporcionarnos asistencia personalizada y resolver nuestras dudas académicas.

Si aprovechamos las ventajas de todos estos recursos digitales podremos optimizar nuestro proceso de aprendizaje, mejorar el rendimiento académico y mantener unas rutinas más eficaces en general, lo que, además, nos va a aportar un extra muy interesante: más tiempo de ocio.

¿A que no tiene sentido seguir lavando la colada en el río?

Memorizar es más sencillo con fichas de estudio
30 Abr 2024

Memorizar es más sencillo con fichas de estudio

Memorizar es, seguramente, la parte más tediosa de estudiar, pero puedes hacerlo más divertido y fácil con fichas de estudio.

 fichas

Si aprender cosas nuevas que nos gusten suele ser apasionante, el lado malo es memorizar, que se hace aburridísimo. Pero como no tenemos más remedio que aprender algunas cosas de memoria para sacar nuestro eTítulo, la clave es usar técnicas variadas para hacerlo más sencillo y ameno.

Ya hablamos de la mnemotecnia, de los mapas mentales, del subrayado, los esquemas y otras muchas técnicas de estudio, pero ahora vamos a conocer otra forma práctica para memorizar: las fichas.

De fabricación casera

Lo aconsejable es que sean cartulinas pequeñas que podamos llevar con nosotros para repasar en cualquier momento. Podemos elegir si queremos hacerlas de distintos colores dependiendo de los temas o si las preferimos más discretas, pero hay que tener en cuenta que los códigos de color nos ayudan a establecer relaciones que potencian nuestra memoria visual.

En las fichas también podemos incluir dibujos y símbolos. El truco es que, en un golpe de vista sepamos toda la información que debemos extraer de ahí y cuantos más recursos visuales podamos poner que estimulen nuestra memoria, mucho mejor.

De cualquier manera, lo importante es que nos resulten cómodas para estudiar y que se lean bien.

¿Qué ponemos en las fichas?

No se trata de apuntar todo un tema en cartulinas, sino de escribir lo esencial que debamos recordar, por lo tanto, lo primero será hacer una buena lectura comprensiva del tema y un subrayado eficaz para que, una vez que tengamos claros los puntos importantes, podamos empezar con las fichas.

En ellas debemos apuntar fechas, fórmulas, palabras clave o similares que tengamos que retener.

También podemos usarlas para repasar un tema completo. De esa forma, solo tendremos que escribir en ellas aquellas «ideas llave» que puedan darnos el pie para que nosotros sepamos desarrollar el tema.

Para eso, las fichas deben tener un orden que nos guie a lo largo del tema, es decir, como una línea de puntos que, una vez unidos, conformará todo el dibujo en nuestra cabeza. Esto nos permitirá desarrollar un tema completo con tan solo cuatro o cinco ideas (fichas), ¿no es una forma genial de estudiar? Desde luego, nos van a ahorrar muchísimo tiempo de resúmenes y esquemas.

En cualquier momento y en cualquier lugar

Otra ventaja de esta técnica es que es transportable. Si andar por ahí con una pila gigante de folios y cuadernos no es lo que se dice cómodo, llevar unas cuantas tarjetitas en el bolsillo no molesta para nada. De esta manera, podremos ir estudiando mientras esperamos el autobús, hacemos la cola del súper o si, simplemente, si nos apetece estudiar un poco al aire libre para aprovechar el buen tiempo.

Éxito seguro

Varios estudios han demostrado que una de las técnicas más eficaces para aprender es hacerse autoexámenes, y las fichas son ideales, precisamente, para eso. No solo podemos usarlas para leer 500 veces esa fórmula que no nos entra, sino que son estupendas para poder hacernos preguntas a nosotros mismos o entre compañeros y convertir el estudio en algo mucho más ameno y eficaz.

Estudiar es muy duro, y cualquiera que diga lo contrario es que no se acuerda de lo que es enfrentarse a un mes de exámenes universitarios, pero está en nuestra mano hacerlo más llevadero y sacar más rendimiento a nuestro tiempo, por eso, probar con técnicas nuevas nos puede ayudar a descubrir otros caminos que nos faciliten el aprendizaje.

No esperes a los exámenes para probarlas ¡ya es hora de ir poniéndose las pilas!

 

Crear nuestros propios test es la mejor técnica de estudio
21 Abr 2024

Crear nuestros propios test es la mejor técnica de estudio

Una de las mejores técnicas para estudiar es hacer test. Te enseñamos cómo prepararlos para que hacer exámenes sea como un juego.

test

Ni leer setenta veces, ni repetir como un papagayo, ni hacer esquemas. Si de verdad queremos aprender algo bien para sacar nuestro eTítulo, lo mejor es autoexaminarnos.

Como en el carné de conducir

Cuando nos aprendemos el código de circulación, es muchísimo más sencillo y efectivo dedicarnos a hacer test como oligofrénicos que leernos el manual una y otra vez. Lo mismo pasa con cualquier otra materia. Podernos leernos mil veces el manual recomendado para la asignatura de Derecho Administrativo y que se nos seque el cerebro, o podemos leerlo solo un par de veces, preparárnoslo a base de test y mantener el riego cerebral casi intacto. Los test nos ayudan a repasar lo que sabemos, a afianzar los conocimientos y a aprender los formatos más usuales de pregunta.

Ganar confianza

Preparar nuestras asignaturas a base de test de autoevaluación nos hará ganar confianza a la hora de enfrentarnos al auténtico examen porque sabremos exactamente, gracias a que hemos podido ver en qué fallamos o qué es lo que nos resulta más complejo, hasta qué punto estamos preparados y cuáles son nuestros conocimientos.

Ahorra tiempo

La inseguridad de no saber hasta qué punto tenemos controlado un tema, nos hace a menudo perder un tiempo precioso. Es habitual que nos empeñemos en repasar y repasar un mismo tema, simplemente, porque dudamos de si nos lo sabemos. Sin embargo, si sustituimos el repasar una y otra vez por la autoevaluación, tendremos muy claro qué partes debemos volver a estudiar y cuáles tenemos dominadas, lo que nos hará ganar un montón de tiempo y de esfuerzo.

Funciona de forma parecida a otras técnicas de estudio (como el método Leitner o Anki) pero permite, además, que visualicemos y practiquemos sobre exámenes reales o similares a los reales, por lo que supone una especie de ensayo general muy útil para afianzar conceptos y presentarnos con confianza al examen.

Ayuda a la memoria

Tener que contestar a las posibles preguntas de un examen nos obliga a pensar y a desarrollar las respuestas en nuestra cabeza, lo que supone una manera de aprender completamente distinta a cuando leemos algo muchas veces o cuando nos hacemos esquemas. Esta manera de retener la información, a base de fallo y error, es amena y mucho más efectiva a la hora de memorizar que las otras fórmulas.

¿Amante del Trivial?

Esta es la mejor manera de estudiar en los días previos al examen si nos divierten los juegos de preguntas. La temporada de exámenes se acaba haciendo insufrible por el desgaste que suponen los cientos de horas dedicadas a asimilar el temario de forma tradicional. Prepararnos a fuerza de test nos va a resultar entretenido y nos ayudará a relajarnos y a eliminar parte de la presión que se siente en esas fechas.

En grupo

Si encontramos unos buenos compañeros con los que estudiar sin distraernos, lo vamos a agradecer y nuestras notas también. Tenemos tendencia a pensar que el estudio es un acto solitario, pero no tiene por qué ser así.  La clave es encontrar a la gente idónea para que nuestro plan de estudio no se convierta en una pérdida de tiempo total, pero una vez encontrada la o las personas adecuadas, no solo vamos a disfrutar realmente del estudio, sino que, además, vamos a aprender un montón.

Hacer test entre compañeros nos va a permitir plantearlo como un juego en el que unos evalúan a otros, de esta forma veremos más posibles preguntas que quizá a nosotros no se nos habían ocurrido y también maneras distintas de encontrar las respuestas correctas y desarrollarlas. Dos mentes suelen trabajar mejor que una sola si están enfocadas en lo mismo.

Cómo hacerlo

Si no hay exámenes de años anteriores que nos proporcionen los docentes o alumnos de cursos superiores que nos puedan guiar, nos toca hacerlos por nosotros mismos. Una vez leído el temario y seleccionado lo importante de nuestros apuntes, debemos pensar y anotar cuáles serían las posibles preguntas que caerán en el examen.

Ahora, podemos anotarlas en una libreta al estilo tradicional o tirar de nuevas tecnologías y hacerlo con una plantilla de ordenador. También hay páginas especializadas como esta que nos proporcionarán herramientas superútiles donde hacer nuestros test y compartirlos con los compañeros.

Tras esto, solo se trata de echarle imaginación y a jugar, que estudiar también puede ser divertido si nos lo montamos bien.