¿Tienes cualidades para emprender?
21 Ene 2021

¿Tienes cualidades para emprender?

Emprender puede ser muy interesante y lucrativo, pero a veces pensamos que no tenemos madera de empresarios. Veamos las 10 cualidades básicas del emprendedor.

emprender

Hay personas que lo tienen muy claro: quieren montar su propia empresa desde siempre. En cambio, la mayoría de los estudiantes universitarios se orientan más al empleo público o a ser asalariados, pero es probable que haya mucho de condicionamiento social en esa decisión y que no siempre estemos barajando nuestras opciones con objetividad.

Existen una serie de cualidades o habilidades personales que, de tenerlas, demostrarían que podemos ser aptos para emprender y, cuando la situación laboral es complicada, quizá sea un buen momento para plantearnos si podemos poner la vocación y los conocimientos a nuestro propio servicio.

1. Creatividad

No solo para tener una idea innovadora y ponerla a funcionar o para tomar una idea ya pensada y mejorarla. La creatividad nos va a servir para ir adaptándonos a los cambios y para tener capacidad de improvisación o de hacer mejoras.

2. Iniciativa

Obviamente, un emprendedor no puede carecer de esta habilidad. Si nos va a dar miedo saltar a la piscina, nos quedaremos paralizados y las oportunidades pasarán.

3. Compromiso y perseverancia

Hay que creer en lo que hacemos y saber aguantar hasta hacernos un hueco, pero, una vez hecho, también hay que resistir y perseverar para mantenernos.

4. Capacidades administrativas

Tanto para saber administrar el dinero y que la empresa sea solvente como para hacer los papeleos pertinentes, pedir ayudas, subvenciones, permisos, etc. Una empresa tiene mucha burocracia y hay que armarse de paciencia, pero también saber cómo sacarle el máximo beneficio.

5. Resolución de problemas

Un empresario se va a enfrentar a muchos problemas. Un asalariado también, pero esos problemas no le afectarán tanto. Por eso, si nos decidimos a emprender, debemos tener nuestras habilidades sociales muy trabajadas y saber resolver de la forma adecuada todo tipo de conflictos.

6. Capacidad de aprendizaje

Quizá pensemos que tras terminar nuestra carrera y obtener nuestro eTítulo ya somos expertos, pero el mundo cambia rápidamente y también lo hace la tecnología. Una persona que quiera emprender debe estar formándose continuamente para renovar sus conocimientos y aprendiendo de otros sin parar.

7. Confianza en uno mismo

A la hora de emprender, más nos vale tener una sana autoestima y estar seguros de nuestras capacidades. ¿Quién va a creer en nuestro proyecto y a defenderlo si nosotros mismos no lo hacemos? Es algo que hay que tener muy en cuenta.

8. Capacidad de escuchar y aceptar las críticas

Rara vez una empresa está compuesta de una sola persona y nunca una empresa funciona sin clientes. Hay que escuchar las demandas y los consejos de los demás y escucharlos de verdad con la mente abierta y saber aceptar las críticas para sacar un buen provecho de ellas. Nadie es perfecto, así que hay que saber bajar los humos y reflexionar sobre lo que nos dicen.

9. Liderazgo y trabajo en equipo

Como decíamos, rara vez una empresa rentable funciona con una sola persona que se encargue de todo. Para emprender, hay que tener claro que vamos a necesitar trabajar bien en equipo y saber delegar. Por otra parte, si somos los fundadores, hay que dar ejemplo y ser además unos buenos líderes para nuestros empleados.

10. Ética

Si queremos emprender y además queremos que funcione y que la empresa se asiente, más nos vale tener nuestros principios éticos muy claros desde el principio, tanto en temas medioambientales como en temas laborales, económicos y sociales. Y además de que tener unos buenos principios éticos es importante en general, cada vez más empresas ven que los usuarios, clientes o trabajadores han dejado de tolerar cualquier abuso. Una empresa del siglo XXI no solo debe representar un producto o un servicio, sino también se valora que tras ella haya unos ideales y una transparencia. Y por supuesto, que no exista ninguna sospecha de fraude. Precisamente por eso, la figura del compliance officer tiene tanta relevancia en la actualidad.

Todo se aprende

Nadie nace empresario, sino que a emprender se aprende. Tampoco hace falta que cumplamos a rajatabla con todas las cualidades básicas, pero sí será necesario que entrenemos las que tenemos y trabajemos aquellas de las que carezcamos. Como hemos visto a lo largo de nuestros estudios, un profesional no se hace de la noche a la mañana y siempre podemos aprender y mejorar.

Cómo crear contraseñas seguras y recordarlas
13 Ene 2021

Cómo crear contraseñas seguras y recordarlas

Cada vez tenemos más datos personales que proteger en internet y es importante saber cómo crear contraseñas seguras y, más importante aún, poder recordarlas.

contraseñas seguras

Antes de empezar…

En este post vamos a hablar de cómo crear contraseñas seguras para protegernos de delitos informáticos como el phishing, del que ya os hablamos concretamente hace algunas semanas. Pero antes de empezar con las técnicas y programas para crear esas contraseñas seguras, hay que explicar algunos conceptos:

Las nuevas tecnologías están ahí para mejorar nuestras vidas, pero hay que entender una cosa: internet no es igual que otras herramientas tecnológicas. Es la herramienta de las herramientas. Es un mundo nuevo. Literalmente. Y solo está empezando. Al igual que en los comienzos de nuestra civilización, en internet aún falta regulación y normas, es decir, es un mundo nuevo pero que vive aún en un estado de anomia.

Tampoco internet genera delincuencia, sino que los delincuentes trasladan sus actividades a ese universo adaptándose rápidamente a las comodidades y la seguridad de las nuevas tecnologías con una gran motivación.

Los encargados de la vigilancia formal deben adaptar todas sus indagaciones a las normas y legislaciones nacionales e internacionales que sí tiene nuestro mundo para poder actuar en aquel mundo anómico y, por eso, siempre vamos un pasito por detrás, por lo que es importante que nosotros hagamos el esfuerzo de protegernos.

Otra cosa que debemos saber es el uso normalmente incorrecto de la palabra hacker en estos casos. Un hacker es un experto en ciberseguridad. Puede entrar en sitios «prohibidos», pero no lo hace para robar nada, sino para demostrar fallos en la seguridad y mejorarla. Crean programas y trabajan para hacer de internet un lugar más seguro.

En cambio, esas personas que sí tienen intenciones fraudulentas y se meten en esos sitios «prohibidos» para enriquecerse o extorsionar y crean programas para convertir nuestras computadoras en herramientas que les permitan hacer ataques DoS o DDoS, son los llamados piratas informáticos o crackers.

Contraseñas seguras

Como ya vimos cuando hablamos de phishing, hay personas que se valen de herramientas tecnológicas para usurpar nuestras contraseñas y acceder a nuestros datos o cuentas bancarias. A veces lo hacen creando páginas de aspecto oficial que nos engañan para introducir contraseñas. A veces también roban nuestra identidad y nuestros archivos para cometer extorsiones.

Uno de los pasos fundamentales para protegernos de los ciberdelincuentes es crear contraseñas seguras y distintas para todos nuestros dispositivos y todas nuestras cuentas, ya sean de correo, de redes sociales o de entrada a la banca por internet.

Para ello, hay varias técnicas y programas.

Gestores de contraseñas seguras

Para todo hay un programa. Los gestores de contraseñas son una herramienta muy útil si tenemos una empresa con muchos datos sensibles que proteger. Funcionan de tal forma que el usuario solo tiene que aprender una contraseña maestra y el gestor ya se encarga de rellenar el resto cuando vayamos a acceder a una cuenta para las que ha generado contraseñas aleatorias que el usuario desconoce o no tiene por qué recordar. Son programas de pago que gestiona otra empresa, así que solo serían realmente útiles si necesitamos una gran seguridad.

Las versiones gratuitas las encontramos en prácticamente todos los buscadores. Google, Firefox o Internet Explorer tienen plugins que recuerdan nuestras contraseñas, pero han demostrado no ser herramientas seguras.

Salvo que haya una contraseña maestra, un cracker va a poder averiguar nuestras contraseñas memorizadas por los buscadores en pocos segundos. En todo caso, si no necesitamos mucha protección, son muy útiles para no tener que memorizar contraseñas complicadas.

Técnicas para crear una contraseña segura

A la hora de crear una contraseña, tenemos que tomar papel y lápiz y empezar a escribir. Hacer una contraseña del todo indescifrable es sencillo, lo que no sabemos es cómo narices nos vamos a acordar de ella después y por eso acabamos poniendo lo más fácil que se nos ocurre. Para empezar, vamos a ver cómo es la base de una contraseña segura:

  1. Nada de usar lo de siempre: ni fechas de cumpleaños, ni el nombre de nuestros seres queridos o mascotas, ni 123456, ni aa123456, ni qwerty, ni nuestro nombre, ni tequieromiamor, ni apodos cariñosos, ni cosas por el estilo y, sobre todo, nada de poner como contraseña la palabra «contraseña». En tal caso, merecemos que nos estafen.
  2. Aunque nos fastidie tener que pensar en contraseñas seguras cada vez, hay que hacerlo; por lo tanto, queda prohibido repetirse y, por supuesto, compartirlas con otros.
  3. Hay que crear contraseñas robustas. La robustez se mide cuando tienen un mínimo de 10 caracteres y están formadas por letras mayúsculas y minúsculas, números y símbolos.

Contraseñas muy seguras que podamos recordar

Una vez que ya sabemos las características de las contraseñas seguras, veamos cómo hacerlas para que no se olviden fácilmente.

  1. Lo primero es buscar una base sobre la que trabajar. Algo que sí sea sencillo que recordemos, por ejemplo, una canción que nos guste, un verso de un poema que conozcamos, un refrán, un dicho de nuestra abuela o algo similar. Veamos un ejemplo:

Usamos el palíndromo «Dábale arroz a la zorra el abad».

  1. Ahora escogemos las vocales o las consonantes y lo unimos en una palabra: «dblrrzlzrrlbd» o «aaeaoaaoaeaa».
  2. El siguiente paso sería poner al menos dos mayúsculas (escogemos el ejemplo de las consonantes): «DblrrzlzrrlbD». En este caso, al ser un palíndromo, sabemos que se leerá igual de izquierda a derecha que al revés, por lo tanto, para acordarnos de su posición, las hemos puesto al principio y al final de la palabra, pero según la frase que hayamos elegido, podemos encontrar otras razones para colocar las mayúsculas que después no olvidemos.
  3. Ahora tenemos que colocar al menos dos símbolos. Por ejemplo, podemos intercalar un símbolo de porcentaje junto al arroz y después una interrogación. Así nos preguntamos cuál sería el porcentaje de arroz que el abad daba a la zorra. Quedaría así: «Dblrrz%?lzrrlbD».
  4. Por último, necesitamos números. Podemos pensar en una fecha conocida, como el día que tuvimos la primera cita con nuestra pareja, el día que por fin obtuvimos nuestro eTítulo universitario u otra fecha señalada como el cumpleaños de nuestra madre. Por ejemplo, el 28/04. Si queremos complicarnos más la vida porque protegemos un secreto de Estado, podemos intercalar los números, pero tampoco pasa nada si los ponemos al final. Nuestra nueva contraseña supersegura quedaría así: «Dblrrz%?lzrrlbD284» y por mucho que haya un cracker avispado vigilándonos, no va a poder con ella.

Contraseñas seguras que podamos recordar con una memoria pésima

Si lo anterior nos parece demasiado complicado y no trabajamos para la CIA, podemos crear una contraseña muy segura de una forma aún más fácil y manteniendo la robustez. Los pasos son casi iguales:

  1. Vamos a escoger una frase de una canción que nos guste, poema, refrán, etc. y vamos a dejarla como está. Por ejemplo, The answer is blowin’ in the wind.
  2. La juntamos y le añadimos las mayúsculas y los caracteres: «¿TheanswerisblowinintheWind?», porque ¿es realmente cierto que la respuesta esté en el aire? (o cualquier otra regla mnemotécnica que nos recuerde dónde y cuáles son los caracteres que hemos puesto) y las mayúsculas que queramos siempre que le busquemos una explicación mental que podamos recordar, como que la frase empieza por mayúscula y que si la respuesta está en el aire, entonces debe de ser muy importante y merece un nombre propio.
  3. Ahora los números: podemos poner el año en el que Dylan escribió esta canción (1963) o cualquier otra fecha: «¿Theanswerisblowininthewind?63».

Por último, es importante que tengamos un documento (y mejor si está en papel) donde anotemos cada una de las cuentas y sus contraseñas por si las moscas, porque hasta los gestores del navegador pueden fallarnos. Evidentemente, ese documento debe estar bien seguro, pero si no tenemos una caja fuerte o no nos fiamos de nuestros compañeros de piso, entonces no hay por qué anotar las contraseñas, sino solo las reglas mnemotécnicas que nos llevarán a la solución. Por ejemplo, podemos anotar: menganito@gmail.com se pregunta en qué pensaba Bob Dylan cuando escribía sobre el viento y cuándo le sopló en la cara. Y luego, en un comentario aparte, podemos desearle mucha suerte a los cotillas 😉.

 

 

 

 

 

Cómo hacer un currículo en inglés y para qué sirve
7 Ene 2021

Cómo hacer un currículo en inglés y para qué sirve

No se trata solo de traducir, sino que la estructura del currículo en inglés también es diferente. Te contamos cómo hacerlo.

currículo en inglés

¿Por qué es útil tener un currículo en inglés?

La respuesta es obvia si estamos buscando trabajo en el extranjero, pero, aunque no sea así, tenerlo siempre es útil por lo que pueda pasar; sobre todo para adjuntar a nuestros perfiles de redes sociales como LinkedIn.

Tener un eTítulo no solo es útil para encontrar trabajo en nuestro propio país. Una de las mayores ventajas de poder contar con nuestro título universitario en formato electrónico es que podemos enviarlo a cualquier parte del mundo sin ningún riesgo y sin pasar por el notario, y eso va a ser tremendamente ventajoso en nuestra búsqueda de empleo.

Por eso, poder tener un eTítulo y el currículo en inglés abre un abanico de posibilidades que no debemos despreciar.

No vale con traducir

No se trata de hacer exactamente el mismo currículo pero traducido al inglés y mucho menos si lo hacemos con el traductor de Google. Se debe cuidar la gramática, la ortografía y usar la terminología técnica apropiada para nuestra rama.

Salvo que seamos bilingües o tengamos un C1 como mínimo, lo más recomendable es que, una vez redactado el currículo en inglés, pidamos a alguien experto que lo corrija y nos oriente.

La estructura y los contenidos tampoco son iguales y, por eso, no vale solamente con traducir aunque la corrección sea excelente.

Veamos los apartados de debe llevar un currículo en inglés:

1. Datos personales (Personal details)

Para evitar la discriminación, las leyes británicas y estadounidenses no consideran obligatorio ni recomendable incluir datos como el DNI, el estado civil, la edad, la religión que se profesa ni ningún otro aspecto que no sea imprescindible y que pueda dar lugar a que el reclutador se haga una idea preconcebida del aspirante basada en sus propios prejuicios y no en la valía o los conocimientos. De hecho, lo más recomendable es no poner foto, salvo que optemos a un puesto en el que el físico sea relevante.

Por eso, este apartado se reduce a nombre y apellidos, teléfono de contacto y correo electrónico. El domicilio también puede ponerse si queremos o si la empresa lo pide como requisito (por ejemplo, si busca trabajadores que vivan cerca).

2. Perfil (Profile)

En un pequeño párrafo (en estos currículos no hay que extenderse demasiado) de unas seis líneas como mucho debemos hacer un resumen sobre nuestro perfil profesional, nuestra experiencia y formación hablando de nuestros objetivos, intereses y fortalezas. Es un resumen, una pequeña presentación, porque en el siguiente apartado (Experience) ya vamos a desgranarlo más.

3. Experiencia profesional (Experience)

Lo recomendable es ordenarlo de lo más reciente a lo más antiguo y sin olvidar las fechas en las que estuvimos desarrollando cada actividad laboral.

Si no tenemos experiencia laboral, podemos saltarnos este apartado y pasar al siguiente.

4. Educación (Education)

Aquí hablamos tanto de la formación universitaria como de los cursos o formación no universitaria. Hay que poner todo con sus fechas y explicar si tenemos alguna mención importante o matrícula de honor.

5. Habilidades (Skills)

Este apartado debe resumir nuestras habilidades (duras y blandas) y cómo las hemos adquirido.

También es bueno hablar aquí de las competencias tecnológicas, lingüísticas (idiomas titulados), de liderazgo, etc.

6. Otra información (Other information)

En este apartado es en el que pondremos si hemos hecho voluntariado (algo que se valora mucho), si tenemos licencia de conducir y de qué tipo, si disponemos de vehículo propio, si tenemos disponibilidad para viajar y las referencias que podamos aportar. Las cartas de recomendación de otras empresas siempre son un gran punto a nuestro favor.

¿Para qué me sirve un currículo en inglés si no quiero trabajar en el extranjero?

No todo el mundo quiere irse a trabajar fuera y puede que, en ese caso, pensemos que tener un currículo en inglés no es útil. Nada más lejos de la verdad. Aunque nosotros no queramos irnos, hay muchas empresas extranjeras que vendrán, por lo que demostrar nuestro interés y nuestras competencias lingüísticas mandando el currículo en inglés, hará que, seguramente, nos consideren como candidatos.

Además, la globalización hace que muchas empresas tengan sede en varios países y quieran compartir los perfiles de sus trabajadores con sus otras filiales o con la central para hacer las selecciones de personal. Si nuestro currículo ya está en inglés, eso que vamos a ganar a nuestros competidores.

 

¿De dónde saco contenidos interesantes para mi blog?
23 Dic 2020

¿De dónde saco contenidos interesantes para mi blog?

Tener un blog profesional puede ser muy beneficioso tanto para nuestro aprendizaje como para encontrar trabajo, pero ¿de dónde se sacan los contenidos?

blog

¿Por qué tener un blog profesional puede ayudarte durante la carrera?

Tener un blog relacionado con nuestro ámbito académico es entretenido, nos ayuda a aprender más, a ir especializándonos, a crear nuestra marca personal, nos facilita el hacer networking, y puede ayudarnos a encontrar trabajo o, mejor aún, convertirse en un medio de vida.

De hecho, si empezamos a crear un blog durante los primeros años de carrera, lo publicitamos bien y colgamos contenidos de calidad, cuando obtengamos nuestro eTítulo ya habremos hecho lo más difícil: conseguir los mejores contactos y adquirir una serie de conocimientos extra que nos ayudarán a optar al puesto con el que soñamos.

Todo esto suena muy bonito, pero la realidad es que hacer un blog con una perspectiva profesional es complicado; no siempre encontramos contenidos que puedan ser de interés para nuestros lectores, hay que prestar atención al posicionamiento y a las estadísticas y, tras unos años escribiendo sobre un mismo tema, es fácil quedarse sin ideas o perder la motivación inicial.

Por suerte, las fuentes de inspiración son muchas. Veamos algunas de ellas:

Temas tratados en clase

La ventaja de hacer un blog relacionado con nuestros estudios es que cada clase a la que asistimos puede ser una fuente de inspiración. Además de nuestros apuntes, hay que tomar nota de aquellas ideas que nos resultan interesantes para añadir a nuestro blog.

No te pierdas las últimas novedades en tu campo

Un blog profesional no debe quedarse obsoleto. Hay que prestar atención a las nuevas tendencias, hacia dónde van los estudios, qué es lo más innovador, qué nuevos descubrimientos se están haciendo, etc. Que se vea que estamos al día, informados y con curiosidad.

Nada de perderse un congreso o conferencia

Otra fuente de contenidos para nuestro blog son las conferencias o los congresos en los que personas expertas nos contarán sus estudios o conocimientos sobre un tema de nuestro interés. Al ser charlas sin la continuidad de las clases, van a abordar la materia de una forma distinta y proporcionando mucha información y datos relevantes.

MOOC y otros cursos

Otra forma de encontrar contenidos interesantes para nuestro blog es hacer cursos online que tengan relación con nuestro tema de estudio. Un curso específico nos aportará muchos conocimientos extracurriculares con los que llenar el blog de artículos de interés.

Habla con tus compañeros y profesores

La universidad está llena de gente que viene de distintos lugares, tienen edades y conocimientos diferentes y, a pesar de formarse en el mismo ámbito, no todos comparten opiniones iguales ni tienen los mismos intereses. Dicho de otra forma: en nuestra universidad tenemos un campo de estudio enorme del que sacar temas interesantísimos para nuestro blog, ¿por qué no preguntar a nuestros compañeros y profesores qué ideas tienen?

Lee artículos científicos

Todo estudiante universitario se harta de leer artículos académicos. Bien por mandato de los docentes, bien por buscar material para confeccionar nuestros propios trabajos, los universitarios manejamos una pila ingente de estudios académicos o artículos científicos que pueden servir de inspiración para crear contenidos muy relevantes que publicar en el blog.

Entrevistas y colaboraciones

Hay que perder la vergüenza de preguntar. Si tenemos una profesora o profesor al que admiramos, si viene un ponente a dar una charla que nos gusta o si un compañero está haciendo un estudio innovador, no debe darnos corte proponerle hacer una entrevista. Algunos dirán que no, pero la mayoría nos ayudarán encantados.

Además, si conocemos a alguien a quien queramos incluir en nuestro blog, también podemos proponerle que redacte su propio post. Si el blog tiene suficientes visitas, ambos os veréis beneficiados por el trabajo conjunto.

Revisa el trabajo ya hecho

A pesar de todas las fuentes inagotables de inspiración, es normal que haya ocasiones en las que nos quedemos en blanco. Ese es el momento de echar mano del archivo y revisar artículos antiguos para darles una vuelta. No se trata de repetirse, sino de inspirarse. Podemos dar otra visión de lo mismo o desarrollar en profundidad un aspecto que habíamos tratado por encima.

Responde a tus lectores

Cuando tenemos seguidores, muchos hacen preguntas o aportan sus propias opiniones. Sus comentarios también son, por lo tanto, una fuente de inspiración para sacar nuevos artículos.

Alertas en el correo

Esta herramienta de Google es tremendamente útil para estar al día de todos los temas que sean de nuestro interés. Hay que programar las alertas como queramos, con las palabras clave que sean más útiles y cada día tendremos en nuestro correo un montón de noticias relacionadas de las que sacar ideas.

Sigue a otros blogueros

No se trata de copiar, sino de inspirarse. Es casi imposible hablar de un tema del que no se haya hablado ya largo y tendido, salvo que acabemos de inventar algo que no existía hasta esta mañana. Un blog se nutre de contenidos de interés para sus lectores y ver otros blogs nos va a ayudar a encontrar temas que no habíamos contemplado aún.

Reseñas de libros de tus autores favoritos

Todos tenemos algún divulgador científico, filósofo, artista, escritor o estudioso al que admiramos; y normalmente, más de uno. Estar al día de los libros que se publican (relacionados con nuestra profesión) y escribir reseñas y opiniones puede facilitarnos la creación de, al menos, un post interesantísimo al mes.

Y además del contenido…

Hay muchas fuentes de inspiración inagotables para crear contenidos para un blog, pero, si queremos que tenga éxito, lo importante es recordar estas máximas:

  1. El contenido debe ser original: nada de plagiar a otros, aunque sí podemos citar lo que queramos.
  2. Debemos ser constantes: lo suyo es publicar un post a la semana y no esperar a que lleguen las musas o las ganas. Nuestros lectores deben saber a qué atenerse.
  3. El objetivo y la temática del blog deben estar claros: si queremos que tenga utilidad real, no podemos hablar un día de avances médicos, al día siguiente de una novela que nos encante y al otro de una discusión con nuestros padres. Se trata de hacer algo profesional y, para eso, hay que seguir una misma línea.
  4. La calidad de la redacción y la ortografía importan mucho: Hay que redactar correctamente y revisar cada publicación varias veces para asegurarnos de no cometer erratas o faltas de ortografía.

 

 

 

‘Sexting’ y sus consecuencias: ¿qué debemos hacer?
17 Dic 2020

‘Sexting’ y sus consecuencias: ¿qué debemos hacer?

El ‘sexting’ está de moda, pero una práctica inocente puede convertirse en una lacra social para unos y en penas de prisión para otros. Mucho cuidado.

sexting

Advertencia

En este post no vamos a daros una charla moral sobre el sexo y sus peligros. No vamos a decir que grabar el acto sexual o mandar fotos comprometidas es una perversión. No vamos a juzgar lo que le excita a cada uno ni a cuestionarlo de ninguna forma siempre que se trate de actos consentidos. Y, sobre todo, lo que no vamos a hacer es decirles a las víctimas de sexting que deberían haberse anticipado al delito para evitarlo.

Ya hay muchos artículos por ahí asegurando que si consentimos hacer una grabación de tipo sexual o enviamos fotos, nos exponemos a sufrir sexting. Plantean el problema como una responsabilidad compartida entre víctimas y agresores. Nosotros no estamos de acuerdo con esa visión. Como en todos los delitos, nos parece más útil dirigirnos al posible agresor que a la víctima.

Siempre se habla de la importancia de la confianza en la pareja como base de una buena relación. Bien, pues si alguien nos manda ese tipo de contenido es porque confía en nosotros. El problema no está en la persona que deposita en nosotros esa confianza, sino en que seamos capaces de traicionarla de esa manera tan horrible.

¿Qué es el sexting?

La palabra es un acrónimo de sex (sexo) y texting (mensaje, texto) y se refiere al acto de mandar y recibir mensajes con contenido erótico o pornográfico de producción personal e íntima. Este contenido puede ser en vídeo, foto o simplemente texto.

Es decir, compartir con nuestra pareja por WhatsApp u otra red un vídeo pornográfico sacado de internet no es sexting. Lo es si los que salen en las imágenes o vídeos somos nosotros mismos.

¿Es el sexting un delito?

No. Ni mucho menos. De hecho es una práctica cada vez más común (y que, lógicamente, ha subido mucho con la pandemia al haber parejas que han estado separadas largo tiempo). No hay nada censurable en hacer este tipo de material ni en mandarlo o recibirlo en un contexto de intimidad, siempre que medie el consentimiento de las partes implicadas.

Pero sí puede convertirse en delito y la pena aparejada no es poca cosa.

¿Cuándo sí es delito?

Es delito cuando esas imágenes o textos íntimos se comparten con terceros sin consentimiento o cuando se usan como chantaje o como lo que se conoce como «pornovenganza».

En el artículo 197.7 del Código Penal español encontramos la descripción de lo que se pena en las prácticas de sexting:

Será castigado con una pena de prisión de tres meses a un año o multa de seis a doce meses el que, sin autorización de la persona afectada, difunda, revele o ceda a terceros imágenes o grabaciones audiovisuales de aquella que hubiera obtenido con su anuencia en un domicilio o en cualquier otro lugar fuera del alcance de la mirada de terceros, cuando la divulgación menoscabe gravemente la intimidad personal de esa persona.

La pena se impondrá en su mitad superior cuando los hechos hubieran sido cometidos por el cónyuge o por persona que esté o haya estado unida a él por análoga relación de afectividad, aun sin convivencia, la víctima fuera menor de edad o una persona con discapacidad necesitada de especial protección, o los hechos se hubieran cometido con una finalidad lucrativa.

En resumen: se condena tanto al que lo comparte de primera mano como a los que lo hacen después. Se condena principalmente a la persona que comparte las fotos de su pareja (esos son los que tienen la pena en su mitad superior) y puede llegar a considerarse un delito de violencia de género y, además, se condena también a los que reciben y luego comparten esas imágenes sin haber estado implicados en la creación del contenido ni ser los receptores originales del mensaje.

No somos iguales a los ojos de la sociedad

Como ya adelantábamos al principio, las redes se llenan de mensajes que les dicen a las mujeres que no hagan sexting para evitar ser víctimas de un delito, pero rara vez se les dice a los hombres (que son los que estadísticamente más comparten estos contenidos con sus amigos en el contexto de las fratrías) que no lo hagan. Y sí, hay relaciones homosexuales y hay mujeres que también cometen estos delitos, pero esta es una de las prácticas en las que el género entra en el partido.

El problema es la distinta apreciación social que sufren ambos sexos en este sentido. Mientras los hombres heterosexuales no sufren ningún escarnio público si sale a la luz algo así (más bien unas palmaditas en la espalda por machotes), las mujeres o los hombres homosexuales que no hayan hecho pública su tendencia sexual van a sufrir una condena social de primer orden.

Aunque algunos lo crean, el sexo y la pornografía no son lo mismo. Si nuestra pareja quisiese dedicarse al porno, lo haría por sí misma y no porque nosotros colguemos contenidos que no se concibieron para tal fin.

¿Cómo evitamos los delitos de sexting?

Es muy fácil: no siendo unos auténticos…, depredadores sin empatía. Una pareja no es un trofeo de caza que mostrar a los demás para alardear. No es «algo», es alguien, y debemos entender el daño que haríamos al compartir ese contenido.

Las herramientas que use una pareja para excitarse mutuamente son algo íntimo y nunca deben caer en manos de terceros. Por respeto a la intimad, el honor, la confianza que se ha depositado en nosotros al enviarnos algo así y por el mínimo afecto que le tengamos a esa persona, compartir dicho contenido es deplorable además de un delito que puede arruinarnos la vida.

Para evitar que se cometan delitos relacionados con el sexting hay una innovadora técnica que tiene un 100 % de efectividad: no compartir nunca ese tipo de contenidos.

Y además, si nos llega algo así a un grupo de WhatsApp o nos lo envía directamente un amigo, hay que frenarlo inmediatamente, bien advirtiendo a la víctima para que denuncie, o bien denunciando directamente nosotros. Hay una línea roja muy clara que no debemos cruzar en este tema y es consentir (por no discutir, por no tener problemas, por no fastidiar a un amigo) que pasen este tipo de cosas que han llevado al suicido a más de una persona. ¿Queremos algo así sobre nuestras conciencias?

Si no somos capaces de entender este tipo de argumentos o nos da lo mismo todo porque tenemos alguna deficiencia cognitiva o educativa, vamos a ver así: si estamos estudiando la carrera para sacar nuestro eTítulo y nos condenan por un delito de sexting, habrá que despedirse de becas, trabajo en el extranjero y de opositar para cargos públicos. Tendremos una larga ficha policial de por vida que no va a facilitarnos las cosas y también antecedentes penales (eso sin contar las condenas de las que ya hemos hablado).