Cómo convertirte en un auténtico CSI
11 May 2019

Cómo convertirte en un auténtico CSI

Si eres superfan de la serie CSI y tu sueño es trabajar resolviendo crímenes, lee esto. Te vamos a contar de qué va realmente ese trabajo y qué puedes hacer para conseguirlo.

CSI

Antes de nada, seamos realistas

CSI es una serie de ficción que, aunque pueda tomar ciertas cosas de la vida real, lo cierto es que no se le parece demasiado.

Un CSI es un técnico de laboratorio que lleva bata y no pistola. No va a salir a detener a los sospechosos con su placa dorada sujeta a un cinturón de Armani. No los va a interrogar, no hablará con los testigos y no se paseará por la «escena del crimen» (más correctamente, «lugar de los hechos») como Pedro por su casa luciendo su pelazo y pisando por todo el suelo con sus estupendos zapatos de calle.

Si un criminalista (sí, ese es su nombre para los hispanoparlantes y no CSI) tiene que analizar un lugar en el que se ha cometido un delito, llegará a una zona ya acordonada por otros miembros de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado y se cubrirá el cuerpo con un mono de plástico; los zapatos, con bolsas; las manos, con guantes de látex; la cara, con una mascarilla y la cabeza, con un antiestético gorrito de ducha o similar (más o menos como en la foto que ilustra el post). Así pertrechado (incluso en pleno agosto y en un lugar cerrado en el que hay un cadáver en avanzado estado de putrefacción), analizará la mejor forma de recoger una serie de muestras para poder demostrar qué ocurrió en ese lugar, cuándo ocurrió, cómo ocurrió y quiénes son víctima y victimario. Además, tendrá que moverse por el lugar siguiendo una serie de rutas o pasillos para no destruir ningún indicio que pueda dar una explicación de lo sucedido.

Uno para todo

Por otra parte, nunca analizará las manchas de sangre, recogerá muestras de semen, saliva u otras sustancias orgánicas, analizará sustancias tóxicas, recogerá muestras de tierra, buscará el foco de un incendio, localizará residuos de pólvora, analizará el ADN encontrado bajo las uñas de un cadáver… Aquí cada especialista hará su función y no todo a la vez. E incluso algunos no saldrán nunca del laboratorio. Quizá en EE. UU. están más cortos de personal y por eso en la serie tienen a seis personas haciendo el trabajo de cincuenta, pero aquí cada especialista trabaja en lo suyo.

Lo que hay que entender es que la función de los criminalistas es, mediante lo que llaman inspección ocular, encontrar los indicios en el lugar de los hechos que, una vez analizados en el laboratorio, demuestren que tienen relación con el suceso y que a su vez ofrezcan valor explicativo de lo ocurrido. Una vez hecho esto, se emitirá un informe pericial y se defenderá el resultado de dicho informe en el juicio oral.

¿Y cómo consigue uno dedicarse a esto?

Pues se puede acceder desde varias titulaciones, pero además, salvo que seas un perito externo de una rama científica especialmente reputado que puede emitir informes periciales para la defensa de forma privada y que solo se limitará al análisis en laboratorio, debes entrar en uno de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado y formarte para la Policía Judicial. Es decir, entrar en la academia y seguir los pasos que te marquen.

¿Qué titulaciones son las más demandadas?

Pues si realmente quieres entrar en la Policía Judicial y sentirte como un auténtico CSI (con algo menos de glamour), los títulos (mejor con eTítulo) que más fácilmente te abrirán las puertas son: Biología, Química, Física, Informática, Medicina Legal, Antropología Forense, Matemáticas, Odontología Forense, algunas Ingenierías y poco más.

Si estabas pensando en estudiar Criminología, sentimos decirte que, de momento al menos, esa carrera no te ayudará especialmente a entrar, porque aunque haya una clara relación, Criminología y Criminalística no son lo mismo y la policía busca científicos prácticos y no científicos teóricos.

¡Mucha suerte a los futuros investigadores!

 

7 técnicas para memorizar más fácilmente
5 May 2019

7 técnicas para memorizar más fácilmente

Ya casi están aquí los exámenes finales, así que vamos a hacer un repaso por las mejores técnicas para memorizar y así os luzcáis como auténticos papagayos.

memorizar

Hay distintas técnicas para memorizar que podemos usar para preparar cualquier materia, pero no hay que olvidar que memorizar no es aprender ni comprender, así que si en el futuro queremos tener unos buenos conocimientos sobre nuestros estudios, debemos tener claro que necesitaremos también hacer lecturas comprensivas y usar otras técnicas de estudio que nos ayuden a tener una buena comprensión de la materia.

1. Asociación de ideas

Cuando estés leyendo en tus apuntes aquello que tienes que aprenderte al dedillo, recuerda ir asociando cada concepto clave a otra cosa relacionada que ya conozcas. De esta forma será mucho más fácil que luego puedas recuperar la información cuando la necesites porque podrás recurrir a los «archivos preexistentes» de tu cerebro y la comprensión de los conceptos será mayor, porque no partes de un conocimiento nuevo, sino que, al asociarlo con otro que ya tenías, es como si fueras construyendo una casa desde los cimientos.

2. Bromas

Ya. Hay asignaturas que no hacen ninguna gracia, pero trata de sacar tu sentido del humor porque te será mucho más fácil memorizar algo si te diviertes en el proceso. Trata de hacer bromas, chistes o juegos de palabras con lo que tengas que aprender y verás cómo se te queda rápidamente. Si además estudias en grupo, las bromas saldrán solas, así que deja que ocurra y diviértete.

3. Conviértete en poeta

Si los chistes no son lo tuyo pero eres capaz de hacer pareados sin dificultad, úsalos para memorizar más rápidamente. Las rimas, además de que pueden resultar divertidas (y ya hemos dicho en el punto anterior que eso ayuda), tienen una sonoridad que incide en nuestra memoria auditiva con más facilidad que la prosa (siempre que las estudiemos en voz alta, claro). Así, podremos aprender en poco tiempo un montón de conceptos que nos ayudarán a conseguir el soñado sobresaliente.

4. Comparación

Compara lo que dicen tus apuntes con el argumento de tu serie favorita, con una novela que hayas leído o con una película. Cuando estés en el examen y el estrés te haga pensar que no te lo sabes, solo tendrás que volver a la ficción que hayas elegido para recuperar lo aprendido. Es verdad que hay materias tan aburridas que resulta difícil pensar que sirvieran de inspiración a algún artista, pero si lo piensas, seguro que encuentras alguna historia que puedas usar.

5. Acrónimos

Cuando necesites recordar varios puntos, puedes formar una sola palabra con las iniciales de cada punto. De esta forma podrás ir «tirando del hilo» hasta sacar el contenido completo. Esta es la típica regla de mnemotecnia que resulta superútil si tenemos al típico profesor que no para de mandar listados para memorizar o si hay que aprenderse un montón de fórmulas.

6. Inventa tu propia historia

Cuando tenemos ante nosotros una de esas materias que incluyen textos larguísimos en los que se suceden distintos acontecimientos históricos, darle un giro al asunto creando una historia corta y personal que conecte los puntos esenciales que no podemos olvidar nos va permitir retener todo mejor y no dejarnos nada en el tintero durante el examen.

7. Canta

¿Cuántas canciones eres capaz de tararear? La información acústica de nuestro cerebro parece no tener fin y, en cambio, nos cuesta recordar qué hicimos el martes pasado. Hay varias explicaciones para esto, pero quédate con que la música nos ayuda a memorizar. ¿Te acuerdas de las cancioncillas que se usaban para aprender las tablas de multiplicar o el abecedario en inglés? Pues si aún eres capaz de cantarlas, te harás una idea de lo útil que puede ser que le pongas música a aquello que necesites memorizar. No te cortes y empieza a componer tus propios temazos.

Recuerda que todas las técnicas de memorización son herramientas muy útiles, pero que deben ir acompañadas de otras técnicas de estudio como el subrayado, los resúmenesesquemasfichastest, etc. para que nos sirvan realmente para obtener el e-Título.

¡¡Suerte y ánimo a tod@s!!

5 extras para añadir a tu currículo y triunfar
25 Abr 2019

5 extras para añadir a tu currículo y triunfar

Entrar en el mercado laboral es complicado, pero si mejoras tu currículo, las posibilidades aumentarán rápidamente añade estos 5 extras y triunfarás seguro.

currículo

1. Carné de conducir

Tener el carné de conducir (y un vehículo para disfrutarlo) es fantástico en muchos sentidos: te proporciona independencia y autonomía, libertad para viajar o desplazarte adonde te apetezca, la capacidad para actuar rápidamente en caso de necesidad o emergencia y, sobre todo, placer. Mucho placer. Las personas que disfrutan conduciendo tienen la ventaja de encontrar auténtica felicidad incluso (o especialmente) en una carretera secundaria llena de curvas. Pero para el tema que nos ocupa, que es cómo mejorar nuestro currículo para facilitarnos encontrar un buen empleo, tener el carné de conducir es una clara ventaja. Tanto para poder desplazarte a tu lugar de trabajo con facilidad (lo que aumenta considerablemente tu radio de búsqueda de empresas) como para que puedas hacer desplazamientos necesarios para desarrollar tu ocupación añadir en tu currículo que eres poseedor de un carné suma puntos. Si todavía no te lo has sacado, ponte cuanto antes. Si te organizas bien, no saldrá tan caro.

2. Un idioma más

Hoy todo el mundo habla inglés (mejor o peor), así que si quieres destacar y que tu currículo pase al montón de los aspirantes favoritos certifica un nivel excelente de esta lengua universal o, mejor aún, ponte a estudiar una lengua rara o muy demandada como chino, japonés o árabe. Si eres capaz de certificar un nivel medio de estas lenguas, se te van a rifar para los mejores trabajos.

3. Voluntariado

Hacer voluntariado es muy positivo para ti en muchos aspectos: verás otras realidades y aumentarás tu empatía, aprenderás constantemente, trabajarás en equipo con personas que vienen de realidades diferentes por lo que incrementará tu capacidad de negociación y liderazgo, mejorará tus relaciones sociales, conocerás otras culturas, harás networking y, además de darte créditos universitarios y facilitarte los estudios de posgrado, también será muy valorado por las empresas que reciban tu currículo.

4. Carta de presentación

La carta de presentación es una introducción del currículo que hablará de ti como candidato al puesto al que deseas optar donde, siendo muy humilde, debes resaltar tus mejores cualidades (que puedan tener interés para el empleador) y tu experiencia (si la tienes).

La redacción de la carta debe ser correcta y formal con unos estándares que debes cumplir. Si no sabes cómo hacerla, léelo aquí.

5. Tener eTítulo

Tener tu título universitario original e infalsificable en un pendrive o poder descargarlo de internet en cualquier momento y lugar es mucho más cómodo, sencillo y eficaz que tener que hacer una copia del original en papel, acudir a un notario para que la autentifique y mandarlo por correo ordinario. Que tengas tu título universitario en formato electrónico para enviar junto con tu currículo a todos los contratadores que te interesen te va a dar una clara ventaja competitiva.

¡Muchísima suerte a tod@s!

¿Por qué te interesa leer novelas si eres estudiante?
20 Abr 2019

¿Por qué te interesa leer novelas si eres estudiante?

El próximo 23 de abril se celebra el Día Internacional del Libro y vale la pena recordar algunas de las razones por las que es importante leer novelas

leer novelas

Mientras cursamos la carrera es habitual que nuestro ritmo de lectura de novelas disminuya. Relegamos a un segundo o tercer plano la apasionante ficción para meternos de lleno en la lectura de ensayos y artículos científicos, pero con motivo de la celebración del Día del Libro, hay que recordar por qué leer novelas es tan importante.

Leer novelas es hacer gimnasia mental

Pocas cosas entrenan tanto nuestra materia gris como una novela; resulta que leer un libro ejercita nuestro cerebro y los efectos perduran en el tiempo como demuestra este estudio sobre brain connectivity, en el que se realizaron escáneres cerebrales a un grupo de personas antes, durante y después de leer una novela. Los resultados demostraron que los efectos beneficiosos de la lectura se mantenían tiempo después de terminar el libro.

Aumenta la empatía

Leer ficción nos permite ponernos en la piel de otras personas, vivir otras vidas, entender comportamientos y culturas diferentes. Eso es empatía. No se trata de analizar las cosas desde nuestra perspectiva, sino de hacerlo desde la de otra persona que tiene vivencias, emociones y capacidades distintas a las nuestras. Leer novelas desarrolla esa capacidad tan valiosa y, por eso, las personas lectoras son más comprensivas y entienden mejor las emociones de los demás.

Potencia la imaginación

Cuando una novela nos describe un lugar, somos capaces de visualizarlo casi como si lo tuviéramos delante, pero la lectura no solo permite «ver» lo que no está ahí, sino también sentirlo. Una buena descripción hará que sintamos el agua fría del mar en los pies, el calor de una chimenea, la sensación de un escalofrío que nos eriza el vello… y los olores. Hay pocas cosas tan potentes (y sorprendentes) como la memoria olfativa, pero un buen libro nos puede hacer oler hasta cosas que ni querríamos imaginarnos.

Patrick Süskind, en su famosísima novela El perfume, es capaz de hacer que nos situemos en un lugar (París) y en una época (siglo XVIII) solo con describir (repugnantes) olores.

En la época que nos ocupa reinaba en las ciudades un hedor apenas concebible para el hombre moderno. Las calles apestaban a estiércol, los patios interiores apestaban a orina, los huecos de las escaleras apestaban a madera podrida y excrementos de rata, las cocinas, a col podrida y grasa de carnero; los aposentos sin ventilación apestaban a polvo enmohecido; los dormitorios, a sábanas grasientas, a edredones húmedos y al penetrante olor dulzón de los orinales. Las chimeneas apestaban a azufre, las curtidurías, a lejías cáusticas, los mataderos, a sangre coagulada. Hombres y mujeres apestaban a sudor y a ropa sucia; en sus bocas apestaban los dientes infectados, los alientos olían a cebolla y los cuerpos, cuando ya no eran jóvenes, a queso rancio, a leche agria y a tumores malignos. Apestaban los ríos, apestaban las plazas, apestaban las iglesias y el hedor se respiraba por igual bajo los puentes y en los palacios. El campesino apestaba como el clérigo, el oficial de artesano, como la esposa del maestro; apestaba la nobleza entera y, sí, incluso el rey apestaba como un animal carnicero y la reina como una cabra vieja, tanto en verano como en invierno, porque en el siglo XVIII aún no se había atajado la actividad corrosiva de las bacterias y por consiguiente no había ninguna acción humana, ni creadora ni destructora, ninguna manifestación de vida incipiente o en decadencia que no fuera acompañada de algún hedor.

Eleva la creatividad

Las novelas nos obligan a sacar conclusiones anticipadas pensando en cómo creemos que se desarrollarán los acontecimientos, en cómo terminará, en quién es el asesino… Hacen que estemos planteando hipótesis constantemente y esa es una actividad muy creativa y beneficiosa para entrenar nuestro cerebro, pero, además, también nos aportan ideas nuevas para resolver problemas, inventar historias propias, etc.

Compensa los ensayos que hay que leer

Para sacar nuestro eTítulo universitario es necesario que leamos unos cuantos (muchos) ensayos y artículos científicos. Es cierto que hay ensayos apasionantes que nos descubren un mundo de ideas completamente nuevo, pero, sin querer desmerecerlos en absoluto, son como el hermano serio y cascarrabias de la novela. Es el práctico, el introvertido, el reflexivo. La novela en cambio es emoción más que pensamiento. El equilibrio perfecto de todo estudiante universitario está en tener lo máximo posible de ambos. Ensayo y novela deben convivir para tener la experiencia completa.

Leer novelas es desconectar del mundo

Si crees que la mejor manera de olvidarte de todo y quitarte el estrés del día a día es ver unos cuantos capítulos de tu serie favorita, sentimos decirte que te equivocas: si de verdad quieres desconectar, lee novelas. Es la única manera de trasladarte mentalmente a otro lugar. Una serie nos cuenta una historia pero no nos transporta realmente. Nosotros estamos sentados en el sofá mientras la acción ocurre en nuestra tele. Nuestro cerebro se mantiene prácticamente plano, sin actividad. En cambio, al leer una novela usamos áreas distintas del cerebro y formamos nuevas conexiones neuronales. Si quieres auténtica evasión, no hay nada igual que un buen libro.

 

Fake news: cómo detectarlas
11 Abr 2019

Fake news: cómo detectarlas

Ya sea por intereses políticos, por intereses económicos o por maldad, hay personas y entidades que nos mienten. Aprende a protegerte de las fake news

fake news

Las fake news no son nuevas

El uso de noticias falsas para desestabilizar y confundir a la opinión pública no es nuevo. Desgraciadamente, tenemos en nuestra historia numerosos ejemplos de esta artimaña política desde que recopilamos escritos, por ejemplo, en el año 371 a C. el filósofo griego Teofrasto ya habló de estos bulos y de cómo corría la desinformación entre la población.

Las épocas de guerra han sido y son paradigmáticas en el uso de fake news. George Orwell, en su libro Homenaje a Cataluña, se refiere a las mentiras contadas por los medios de comunicación controlados por el régimen franquista en estos términos:

«Ya de joven me había fijado en que ningún periódico cuenta nunca con fidelidad cómo suceden las cosas, pero en España vi por primera vez noticias de prensa que no tenían ninguna relación con los hechos, ni siquiera la relación que se presupone en una mentira corriente. (…) En realidad vi que la historia se estaba escribiendo no desde el punto de vista de lo que había ocurrido, sino desde el punto de vista de lo que tenía que haber ocurrido según las distintas «líneas de partido». (…) Estas cosas me parecen aterradoras, porque me hacen creer que incluso la idea de verdad objetiva está desapareciendo del mundo. A fin de cuentas, es muy probable que estas mentiras, o en cualquier caso otras equivalentes, pasen a la historia. ¿Cómo se escribirá la historia de la guerra civil española? (…) Sin embargo, es evidente que se escribirá una historia, la que sea, y cuando hayan muerto los que recuerden la guerra, se aceptará universalmente. Así que, a todos los efectos prácticos, la mentira se habrá convertido en verdad. (…) El objetivo tácito de esa argumentación es un mundo de pesadilla en el que el jefe, o la camarilla gobernante, controla no solo el futuro sino también el pasado. Si el jefe dice de tal o cual acontecimiento que no ha sucedido, pues no ha sucedido; si dice que dos y dos son cinco, dos y dos serán cinco. Esta perspectiva me asusta mucho más que las bombas, y después de las experiencias de los últimos años no es una conjetura hecha a tontas y a locas».

La delincuencia, los fenómenos migratorios, los cambios ideológicos, el terrorismo, las grandes catástrofes…, cualquiera de estos sucesos da lugar a la aparición de relatos falsos que se aprovechan del miedo para influir en las personas en favor de los intereses de unos pocos.

Periodismo fast food

Así que sí, esto no es nuevo, pero si antes las fake news dependían del boca a boca o de los periódicos para propagarse, lo que sucede ahora es mucho más aterrador por su inmediatez y expansión global. Ahora, cualquier personaje malintencionado con una conexión wifi puede empezar a lanzar bulos que, en ocasiones, llegan a tener tanta acogida, que hasta los medios de comunicación se hacen eco de la historia hasta que se demuestra su falsedad.

Además de los bulos que son del todo falsos, como el de una mujer que defeca en la mesa de su jefe tras ganar la lotería y tonterías similares, están las fake news realmente peligrosas: hablamos de verdades distorsionadas. Una mentira absoluta es fácil de detectar. Una mentira camuflada es otra cosa mucho más temible. Cuentan hechos reales con datos distorsionados; se apoyan en gráficas, datos o estadísticas completamente manipulados para dar una apariencia real y que traguemos todas esas falsedades sin ni siquiera cuestionarnos nada. Están pensadas  con premeditación y alevosía para que cambiemos nuestra forma de pensar, para que vivamos con miedo, para alterar el curso de unas elecciones, para justificar que accedamos a perder derechos fundamentales. Están pensadas para cambiar el mundo a peor (porque es un mundo cimentado sobre falsedades y manipulaciones) y por eso es tan importante que estemos atentos.

En la era de Twitter, nos hemos acostumbrado a leer titulares y no noticias. Nos hemos acostumbrado a no creer en los medios de comunicación «serios» y en cambio creernos cualquier comentario que aparezca en RRSS simplemente porque tenga un contenido emotivo o de denuncia. El mal periodismo, el periodismo fast food, el que se preocupa más de los likes que del rigor, inunda las redes de contenidos falseados que nosotros engullimos como pasteles y consiguen que vivamos pensando que sabemos lo que pasa cuando, en realidad, no tenemos ni idea.

Somos universitarios

El nivel de fake news es tan alto que resulta imposible que no nos cuelen algún bulo, pero poniendo un poco de nuestra parte, sí podemos reducir bastante el número de mentiras que nos tragamos.

Estudiar una carrera es un privilegio y no solo porque un día tendremos nuestro eTítulo universitario y podremos aspirar a vivir de nuestra vocación, sino porque, estudies lo que estudies, una carrera sirve para abrirte un camino hacia la información. No te hace un experto en nada, sino que te proporciona las fuentes del saber que necesitas para acceder a la información. Es un mapa para guiarte al conocimiento, y ese mapa te abre un mundo de posibilidades que debes aprovechar para muchas otras cosas que no son estrictamente de tu campo, como, por ejemplo, acceder a artículos científicos, saber contrastar datos, analizar estadísticas, conocer a autores relevantes… Todas estas herramientas son imprescindibles para que podamos tener una mente crítica y tratemos de discernir la verdad cuando tratan de colarnos datos falseados. Aprovéchalas.

El sano escepticismo

Hay que cuestionárselo todo, estemos de acuerdo ideológicamente o no con lo que nos cuentan: ¿son ciertos estos datos?, ¿están manipuladas estas gráficas? (no podemos dejar de recomendaros el libro de Cómo mentir con estadísticas, de Darrell Huff, sepáis del tema o no, os gusten las matemáticas o no, os lo vais a pasar bien leyéndolo), ¿es necesaria esta reforma?, ¿qué consecuencias traerá?,  ¿se ajusta esto a la realidad?, ¿puede interpretarse de otra forma?, ¿cuál es el sesgo de esta información?

Las fake news nos atontan y nos convierten en borregos ignorantes indignados por mentiras y distraídos de lo que es importante. Es un arma de manipulación de masas sibilina y peligrosa. Si no cuestionamos lo que nos cuentan, estamos abocados a dejarnos llevar hacia una sociedad cuyos intereses y preocupaciones tienen el foco distorsionado: son los intereses de unos pocos poseyendo la mente de muchos. Es una sociedad de mentiras.

Consulta a profesionales

Si tienes dudas sobre si una información es cierta y no consigues encontrar forma de contrastarla, consulta a profesionales del sector para que te lo expliquen. Las redes sociales nos ponen en contacto con el mundo entero, no hay límites. ¿Dudas sobre la utilidad de una nueva ley? Consulta con juristas de diferentes ramas. Los foros están para eso. ¿Dudas sobre si las vacunas te van a dejar autista? Habla con médicos y científicos para que te den datos reales. ¿Dudas sobre si la tierra es plana? habla con astrónomos y físicos que puedan darte pruebas científicas para sacarte esa idea absurda de la cabeza.  ¿Crees que los delincuentes siempre reinciden? Habla con criminólogos para que te cuenten lo que dicen las estadísticas reales.

Los líderes de opinión no lo saben todo

En este mundo extraño en el que de pronto un adolescente que no tiene ni la enseñanza básica pero hace vídeos en YouTube y tiene millones de seguidores puede convertirse en una persona capaz de influir en la opinión de los demás, hay que andarse con mucho ojo. Nos pueden encantar las opiniones del influencer de turno igual que nos pueden encantar las opiniones de Pérez Reverte, pero ni el uno ni el otro lo van a saber todo sobre absolutamente todo.  El influencer de Youtube sabrá de lo suyo (moda, videojuegos, etc.), pero no es un experto (aunque él o ella piensen que sí) en política internacional, así que, por mucho que te gusten sus vídeos, analiza la información que te da con detenimiento. Lo mismo pasa con Pérez Reverte, que sabrá mucho de literatura, pero si se pone a hablar de política, solo es un ser humano más opinando sobre algo que no es su campo.

Las opiniones no formadas son solo eso: opiniones, así que deja que los llamados líderes de opinión digan lo que quieran, pero no te lo creas todo solo porque lo han dicho ellos.

Consulta distintos medios  

Para acercarse lo más posible a la verdad de un hecho, consulta diferentes medios de comunicación. Una misma noticia puede aparecer de formas muy distintas en función del sesgo ideológico del medio que la difunda. Si quieres saber la verdad (o lo más parecido a ella), lee la misma noticia contada por distintos medios con diferentes ideologías y encontrarás el punto medio. Pero la mentira no está en el sesgo ideológico, sino en el uso de los datos, así que mira bien cómo analiza los datos cada medio de comunicación y detectarás dónde está la manipulación.

Hazte maldit@

Por último, suscríbete a Maldita.es para que te envíen todas las fake news que van detectando. ¡Hay que estar en guardia!