7 consejos para tener un nuevo curso redondo

24 Sep 2017
Nuestro blog
7 consejos para tener un nuevo curso redondo

Estrenamos nuevo curso y con él, energías renovadas. Es el momento ideal para adquirir nuevas rutinas y mejorar tu calidad de vida para tener un año redondo.

           

1. Practica idiomas

Puede que sepas mucho inglés, que hables perfectamente francés o que el alemán sea tu segunda lengua, pero si no los practicas con asiduidad, los idiomas se olvidan. Estudiar un idioma a fondo mientras cursamos un grado universitario puede ser demasiado, pero si te lo montas bien, podrás hacer ambas cosas sin problema. Ve a quedadas de intercambios de idiomas donde además conocerás gente nueva, traduce tus canciones favoritas, inicia una correspondencia vía email con algún nativo, aprovecha para ver tus series y películas favoritas en versión original… Ni siquiera notarás que estás estudiando.

2. Practica alguna actividad física

Los universitarios pasan muchas horas sentados en sillas horribles mientras asisten a clase o estudian en casa. Tanto sedentarismo no solo afecta a la espalda y al tono muscular, sino que también baja el rendimiento cerebral. Con el comienzo de este nuevo curso aprovecha para crear nuevas rutinas en las que incluyas actividades físicas, como acudir los fines de semana con un grupo de senderismo, ir a nadar al salir de clase, apuntarte a clases de yoga o de danza… Los gimnasios están bien y algunos tienen precios excelentes para estudiantes, pero puede que abandones si tus motivaciones vitales no incluyen tener un bíceps gigante o el culo de granito. Por eso, hacer una actividad que suponga cierto nivel de aprendizaje (clases de twist, artes marciales, escalada, buceo, etc.) será mucho más fácil de mantener.

 3. Come mejor

Sí, siempre lo piensas pero nunca lo haces, ¿no? Pues el momento es ahora cuando estamos de estreno del nuevo curso y nos obligamos a adquirir nuevas rutinas (ir a clase, estudiar, pasar apuntes) tras el largo verano. Comer mejor, llevar una dieta saludable, no significa que un día no te puedas hinchar a tarta de chocolate o a hamburguesas, lo que significa es que el resto de días debes esforzarte por comer más frutas y verduras, por reducir las comidas precocinadas y por hacer una dieta más variada. Sí, requiere cierto trabajo ponerse a cocinar, pero verás cómo lo vas a notar en tu salud, en tu autoestima, en tu energía y en tu rendimiento académico. Desde luego el esfuerzo vale la pena.

4. Hazte voluntario

Ya hemos dicho en otras ocasiones lo positivo que resulta para uno mismo y para conseguir créditos académicos colaborar como voluntario en una ONG. Seguramente tengas alguna tarde libre entre semana que puedas usar para echar una mano a alguien; no te llevará mucho tiempo y sí te aportará múltiples beneficios.

5. Aficiónate a algo

En ocasiones, la vida del universitario es como estar cuatro años en plan Bill Murry, condenados a vivir una y otra vez en El Día de la Marmota. Todo se repite en un ciclo sin fin: ir a clase, estudiar, comer, salir con los amigos, ir a clase, estudiar, comer, salir con los amigos… Y sí, no es una mala vida, pero con el tiempo resulta monótona. Aprovecha el tiempo libre para buscar nuevas aficiones que puedan apasionarte. Si siempre quisiste tocar la guitarra, ¿a qué esperas?; si te encanta dibujar, empieza a practicar nuevas técnicas o ve a clases; si siempre te ha llamado la atención la danza del vientre, ¿por qué no pruebas? Aunque creas que estás muy liado, nunca encontrarás un mejor momento para aficionarte que este, porque cuando estés trabajando tendrás aún menos tiempo. Aprovecha.

6. Estudia mejor

Cambia los viejos hábitos de leer, releer, transcribir, leer, releer y repetir por nuevas técnicas de estudio más eficientes que te ayuden a ahorrar tiempo y a sacar mejores resultados. Lo de vale más lo malo conocido… es un refrán absurdo que deberíamos eliminar de nuestra mente cuanto antes, porque al experimentar cosas nuevas es cuando se aprende más. Y como aún queda tiempo para los exámenes, puedes ir ya probando qué técnicas te ayudan más y cuáles se adaptan mejor a tu tipo de memoria.

7. Sé más positivo

Tener una visión más positiva de lo que nos rodea nos va a ayudar a afrontar mejor cualquier inconveniente, a disfrutar más de nuestro día a día y a tener más energía para emprender cualquier actividad que nos propongamos. Y no, lo de ser positivo no es algo como los ojos verdes, que o naces con ellos o no los tienes, sino que se puede aprender practicando unas sencillas pautas que ya os contamos en este otro post.

Los años que pasamos estudiando pasarán más rápido de lo que creemos y hay que aprovecharlos muy bien. Cuando tengáis por fin vuestro eTítulo agradeceréis haber hecho más cosas y haber vivido este tiempo a tope.

¡Feliz inicio de curso!

 

 

Escrito por  Webmaster