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¿Comprendes lo que has estudiado? Técnicas para comprobarlo

¿Comprendes lo que has estudiado? Técnicas para comprobarlo

A veces, nos aprendemos las cosas sin comprenderlas y luego se nos esfuman de la cabeza en el peor momento, pero comprender lo estudiado es fácil si usamos ciertos trucos.

Definiciones importantes

«Comprender». Parece una palabra común; una palabra que usamos sin pensar. Por eso, antes de nada, vamos a ponernos en situación con la ayuda de la RAE.

De comprehender.

  1. Abrazar, ceñir o rodear por todas partes algo.

Sin.: abrazar, ceñir, rodear.

  1. Contener o incluir en sí algo. 

Sin.: contener, abarcar, encerrar, englobar, incluir, integrar, refundir.

Ant.: excluir.

  1. Entender, alcanzar o penetrar algo.

Sin.: entender, conocer, captar, discernir, penetrar, concebir, interpretar, intuir, vislumbrar, adivinar, enterarse, cachar, diquelar.

  1. Encontrar justificados o naturales los actos o sentimientos de otro. Comprendo sus temores. Comprendo tu protesta.

Sin.: justificar, excusar, disculpar.

¿No es un concepto precioso?

Estudiar para el examen o estar comprometidos

A todos nos ha pasado: dedicamos un buen rato a leer el temario del examen, tratamos de extraer las ideas importantes, subrayamos e incluso hacemos notas en los márgenes, pero luego, después de todo ese proceso, nos damos cuenta de que no nos hemos enterado de nada. Quizá, si tenemos buena memoria, seamos incluso capaces de repetir palabra por palabra lo que dice el texto, pero si somos honestos con nosotros mismos, sabemos que el contenido real del temario sigue siendo igual de críptico que al empezar a estudiar.

Comprender lo que estudiamos en vez de aprender a repetirlo como papagayos es importante más allá de aprobar los exámenes (de los que podemos salir victoriosos tirando de memoria sin más). Es, de hecho, vital para que logremos salir bien formados de la carrera y ser buenos profesionales en nuestro campo. ¿Quién quiere a profesionales de la medicina, la enseñanza, la tecnología, la arquitectura o cualquier otra rama que sean capaces de repetir lo que leen pero que no tengan ni un solo conocimiento real sobre su materia?

El problema es que la comprensión requiere cierto esfuerzo de asimilación, comparación y curiosidad, requiere que tengamos un compromiso. Que no pensemos en que la carrera es solo un trámite para obtener un eTítulo y un trabajo después. Requiere que queramos aprender, porque solo las personas capaces de hacer este trabajo destacarán y se convertirán en auténticos profesionales en su sector.

Si lo que hago funciona ¿para qué complicarme?

Parece horrible, ¿no? Es mucho más cómodo pasar de puntillas por los temarios, ir aprobando y pasar más tiempo de ocio que tener que plantearse ahora un esfuerzo extra. Bueno, esa es decisión de cada persona, pero ¿y si solo hubiese que cambiar la manera en la que estudiamos y no hiciese falta dedicar mucho más tiempo? ¿Y si la diferencia en nuestras notas fuese claramente destacable? ¿Y si estudiar así hiciese que nos mantuviéramos motivados todo el grado y que disfrutásemos realmente de lo que hacemos? ¿Y si nos permitiese convertirnos en profesionales de referencia en el futuro? ¿No merecería la pena?

Si queremos comprender bien lo que estudiamos, hay varios trucos que podemos usar y que nos facilitarán la labor, pero como siempre, necesitaremos tiempo. Si nos vamos a poner a estudiar el día antes, no va a funcionar. Y este es el mayor compromiso que estas técnicas requieren. Cada cual sabrá cuál es la elección que más le conviene.

1. Divide y vencerás

Lo primero es dividir el texto en partes. Sí, normalmente hay temas y apartados que ya se encargan de eso, pero nos referimos a partes más pequeñas. Al hacer la lectura comprensiva hay que pararse después de cada punto y aparte, más o menos, y hacernos unas cuantas preguntas del tipo: ¿de qué está hablando?, ¿qué quiere decir con esta expresión?, ¿puedo relacionar lo que he leído con otra cosa que sí comprenda?, ¿cuál es mi opinión sobre esto? (si es que lo que lees admite opinión) o ¿Esto forma parte del contenido principal o es una idea secundaria? (de esta manera además podrás ir valorando la importancia de cada apartado).

2. Más preguntas

Cuando hayamos terminado de leer todo el temario y queramos comprobar si lo hemos entendido bien, lo mejor que podemos hacer para saber el alcance de nuestra comprensión es examinarnos a nosotros mismos.

Como ya hemos dividido el texto en la primera parte, ahora solo tendremos que usar la imaginación y la lógica para deducir qué podrían preguntar sobre ese apartado concreto. Escribamos todas las preguntas que se nos ocurran de cada punto y empecemos a contestar. No hay mejor forma de saber qué debemos repasar y qué partes hemos comprendido bien. Eso sí, hay que responder con nuestras palabras, no con las que hayamos memorizado.

3. Buscar ayuda

Nada indica tanto nuestros conocimientos sobre algo como el tener que explicárselo a otra persona. Si somos capaces de contar bien lo que hemos leído, usando nuestras propias palabras y contestamos sin problemas a las dudas que nos pueda plantear nuestro interlocutor, entonces es que nos lo sabemos de maravilla. Hacer esto, además, refuerza nuestra confianza para enfrentarnos al examen con menos estrés.

4. La curiosidad al poder

Tener curiosidad es esencial para un estudiante y en esto también nos puede servir. Buscar otras fuentes, otros autores o teorías que hablen sobre nuestro tema de estudio puede ayudarnos a tener una comprensión más global y experta de la materia, lo que claramente se va a reflejar en nuestras notas.

5. Debates

Otra buena forma de comprender y de repasar al mismo tiempo (si el temario nos lo permite, claro) consiste en usar esa máxima que dice que dos cerebros piensan mejor que uno. Tenemos que reunirnos con algunos de nuestros compañeros de clase y preparar un debate sobre el tema. Obviamente, todas las personas involucradas tienen que haber estudiado previamente. No hay que debatir basándonos en nuestra propia opinión o dieología, sino buscar las distintas posiciones que se puedan adoptar, sortear los papeles y luego cambiar. Los puntos de vista que surjan de otros nos enriquecerán y los que nosotros mismos creemos cuando nos veamos obligados a ponernos en el lado contrario, también.

Estos ejercicios harán que podamos comprender de manera profunda la mayoría de las materias que estudiemos. No solo estudiar será más productivo, sino que también resultará más ameno y enriquecedor.