Microcredenciales: el valor de acreditar cada aprendizaje
Las universidades generan mucho más aprendizaje del que queda recogido en el título. Las microcredenciales permiten reconocer y acreditar de forma digital conocimientos y competencias concretas, ampliando así las posibilidades de certificación de las instituciones.
Las universidades generan y acreditan cada vez más tipos de aprendizaje. Junto a las titulaciones oficiales aparecen cursos de especialización, formación continua, programas propios, actividades de extensión universitaria, competencias adquiridas en determinados programas o formaciones de corta duración que también merece la pena acreditar.
Las microcredenciales responden a esta necesidad: permiten reconocer y certificar aprendizajes concretos sin que tengan necesariamente que formar parte de una titulación de larga duración.
Para las universidades, esto abre una posibilidad interesante: convertir una parte mucho más amplia de su oferta formativa en credenciales digitales verificables, que puedan conservarse, compartir y utilizarse para acreditar conocimientos y competencias.
¿Qué es una microcredencial?
Es una acreditación que certifica que una persona ha adquirido unos conocimientos, competencias o resultados de aprendizaje determinados después de completar una experiencia formativa.
Su característica principal es que permite acreditar aprendizajes concretos. No sustituye a un título universitario ni pretende hacerlo. Su utilidad está, precisamente, en poder reconocer aquello que queda fuera de las titulaciones tradicionales o que se adquiere en periodos formativos más breves.
Para una universidad, esto significa que puede acreditar mucho más que una titulación oficial. Un programa de formación continua, un curso especializado, una determinada competencia digital o una actividad formativa pueden dar lugar a una credencial que identifique qué se ha aprendido, quién lo ha impartido, qué institución lo acredita y cuándo se ha obtenido.
Además, al tratarse de una credencial digital, la información no tiene por qué quedar limitada a un documento que el estudiante descarga y guarda. Puede incorporar información que permita comprobar su autenticidad y facilitar su verificación por terceros de forma que beneficie la inserción laboral del alumnado.
Qué puede acreditar una universidad con microcredenciales
Las posibilidades dependen de la oferta y de la estrategia de cada institución. Una universidad puede utilizar microcredenciales para reconocer, por ejemplo, cursos de especialización, formación permanente, competencias concretas o programas de corta duración.
También pueden utilizarse para acreditar aprendizajes obtenidos dentro de programas más amplios, de manera que una persona pueda conservar evidencias concretas de las competencias adquiridas.
Esto permite construir una oferta formativa más flexible y, al mismo tiempo, disponer de un sistema para reconocer formalmente aprendizajes que hasta ahora podían quedar acreditados únicamente mediante un certificado convencional.
La cuestión no es emitir una credencial digital por cada actividad que realiza una persona, sino determinar qué aprendizajes merece la pena reconocer, qué información debe contener la credencial y cómo podrá utilizarse posteriormente.
Del certificado digital a una credencial verificable
Digitalizar un certificado no consiste simplemente en convertir un documento en PDF.
Una credencial digital puede contener información estructurada sobre la formación realizada y mecanismos que permitan comprobar que ha sido emitida por la institución correspondiente y que su contenido no ha sido alterado.
Esta diferencia resulta especialmente notable cuando la credencial sale del entorno universitario. Si una persona presenta una microcredencial ante una empresa, otra universidad o una administración, el receptor debe poder comprobar qué acredita y quién la ha emitido.
Por eso, al elegir una solución para emitir microcredenciales conviene prestar atención no solo al diseño del documento, sino también a aspectos como la seguridad, la verificación, la interoperabilidad y la portabilidad.
Cómo puede utilizar una universidad eTítulo
eTítulo proporciona a universidades y centros educativos una plataforma desde la que pueden gestionar la emisión de diferentes tipos de credenciales digitales, entre ellas las microcredenciales.
La institución puede definir las características de las credenciales que quiere emitir y adaptar su diseño a su identidad. A partir de ahí, puede emitirlas para sus estudiantes o participantes y ponerlas a su disposición en formato digital.
La plataforma está pensada para cubrir el ciclo completo de la credencial: desde su diseño y emisión hasta su almacenamiento, presentación y verificación.
Esto permite que la universidad no tenga que limitarse a generar un documento digital, sino que pueda establecer un sistema de acreditación que siga funcionando cuando la credencial llega a manos de su titular.
Verificar una microcredencial
Una de las cuestiones fundamentales de cualquier credencial académica es poder comprobar que es auténtica.
Las microcredenciales emitidas mediante eTítulo incorporan mecanismos que permiten verificar la información acreditada y su procedencia. Dependiendo del formato utilizado, existen diferentes posibilidades de validación y comprobación.
Esto resulta especialmente útil cuando la credencial se presenta fuera de la universidad. Una empresa que recibe una microcredencial puede necesitar saber qué institución la ha emitido, qué formación acredita y si el documento es válido. La posibilidad de verificar esa información convierte la credencial en algo más útil que un simple archivo digital.
Portabilidad: una credencial que puede utilizarse fuera de la universidad
Una microcredencial adquiere valor cuando puede utilizarse allí donde se necesita acreditar el aprendizaje.
Por eso, otro aspecto que las universidades deben tener en cuenta es la portabilidad. Las credenciales digitales pueden almacenarse y compartirse mediante diferentes formatos y soluciones, incluyendo wallets, de manera que el titular pueda conservarlas y presentarlas ante terceros.
La interoperabilidad también resulta fundamental. Utilizar estándares reconocidos permite que las credenciales puedan integrarse en un ecosistema digital más amplio y no queden vinculadas exclusivamente a una plataforma concreta.
eTítulo permite trabajar con diferentes formatos y estándares de credenciales digitales, de manera que cada institución pueda definir una estrategia acorde con sus necesidades y con la evolución de sus sistemas de acreditación.
Una plataforma para construir una estrategia de credenciales
La incorporación de microcredenciales no tiene por qué plantearse como un proyecto que transforme de una vez todos los sistemas de una universidad.
Puede comenzar con un programa concreto, analizar qué tipo de aprendizaje se quiere acreditar, establecer un modelo de credencial y ampliar progresivamente su utilización.
Esta posibilidad de empezar con un piloto y escalar posteriormente permite que cada institución adapte la implantación a su oferta formativa, su volumen de emisión y su estrategia de transformación digital.
Las microcredenciales ofrecen así una nueva forma de reconocer aprendizajes concretos. Para las universidades, el reto no consiste únicamente en emitirlas, sino en disponer de una infraestructura que permita diseñarlas, emitirlas, gestionarlas, verificarlas y hacerlas utilizables más allá del entorno institucional.
eTítulo ofrece esa infraestructura para que las universidades puedan incorporar las microcredenciales a su sistema de acreditación digital y ampliar la forma en que reconocen y certifican el aprendizaje.