Cómo decir a tus padres que has suspendido

13 May 2018
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Cómo decir a tus padres que has suspendido

Si hemos suspendido, estas cinco habilidades esenciales para comunicar malas noticias nos serán de mucha utilidad para dar la cara ante nuestros padres.

suspendido

  1. Sinceridad

Si tenemos unos padres estrictos, mentir o maquillar la verdad (que también es mentir) puede parecernos tentador, pero lo cierto es que no nos beneficia en absoluto. Si nuestros padres descubren que hemos suspendido (después de decir que nos ha ido todo muy bien), la situación se pondrá mucho más fea y perderán su confianza en nosotros, lo que hará que les tengamos revoloteando por encima y controlando lo que hacemos con más asiduidad. Por otro lado, el miedo a ser descubiertos también hará que estemos más ansiosos y que cometamos errores (lo que facilitará que nos descubran, además de aumentar nuestro nivel de estrés). Si hemos cometido errores, lo mejor es ir de frente y reconocerlos a pesar de que nuestros padres se enfaden. Ya somos adultos y debemos afrontar también los malos momentos.

  1. Empatía

Ponerse en la piel de los demás es un ejercicio que deberíamos practicar continuamente, pero más aún cuando vamos a disgustar a alguien a quien queremos. Por mucho que nosotros pensemos que nuestros padres ya no deben controlar nada de lo que hacemos porque somos adultos y que haber suspendido solo nos incumbe a nosotros, lo cierto es que, seguramente, nos estén apoyando económicamente para que podamos estudiar haciendo sacrificios que no tendrían por qué hacer. Además de esto, hay que pensar que para nuestros padres es muy importante saber que podremos tener un buen futuro y que nos irá bien en la vida, por lo que a veces se inmiscuyen más de lo que deben en nuestras vidas, pero no por maldad, sino por amor y sí, quizá también con un poco de torpeza, porque nadie es perfecto. Antes de sentarnos a hablar con ellos, es bueno que pensemos en cómo se sentirán ante la noticia de nuestro suspenso y así poder entender con más empatía sus posibles reacciones para no ponernos a la defensiva.

  1. Asertividad

Si somos adultos actuemos como tales. Hay que ser directos, francos, decir las cosas con tranquilidad y objetividad, asumiendo nuestra responsabilidad y sin atacar ni actuar a la defensiva. La asertividad es una habilidad que todos debemos desarrollar para relacionarnos de forma saludable con otras personas; ponte a ello.

  1. Locus de control

En psicología se llama locus al lugar en el que las personas colocan la causa de las cosas que les ocurren, es decir, a quién o a qué culpabilizamos de lo que nos pasa. Cuando tenemos un locus de control externo, lo que nos ocurra es responsabilidad de agentes externos como las circunstancias, los profesores que nos tienen manía, el mal tiempo… Esta costumbre de echar balones fuera denota inmadurez y a nuestros padres no les gustará que usemos este recurso. El locus de control en una persona madura y responsable debe ser interno, es decir, que entendamos que, por regla general, lo que nos ocurre es causado por nuestras propias acciones. Si he suspendido no es porque el profesor me odie, es porque no he estudiado lo suficiente. Aunque no lo creas, tus padres preferirán que les digas esto a que culpes a otros, porque así sabrán que eres capaz de responsabilizarte de tus actos.

  1. Confianza en nuestras capacidades

Si vamos a hablar con nuestros padres con un plan meditado para superar el bache y proponiendo soluciones (como ir a clases particulares, cambiar el ritmo y horario de estudio, etc.) en vez de ir, soltar la bomba y luego esperar a que ellos nos solucionen el problema, estaremos demostrando que creemos en nuestra capacidad para mejorar, que asumimos nuestros errores y que podemos aspirar a más. Esto tranquilizará a nuestros padres y les hará confiar en nosotros (siempre que estemos siendo sinceros y que actuemos en consecuencia con nuestras palabras), de manera que el disgusto se suavizará y estarán menos encima de nosotros de lo que estarían si les dejamos a ellos que nos solucionen los problemas.

Unos padres estrictos, a ciertas edades, resulta un tanto agotador, pero no podemos olvidar que lo que tenemos es gracias a ellos y que siempre es mejor tener a tus padres encima que tener unos padres que pasen de ti. Ahora solo tienes que cumplir con tu parte y luchar por tu eTítulo. Todo irá sobre ruedas.

¡Suerte!

 

Escrito por  eTitulo

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