Día del libro, ¡a celebrarlo!

Día del libro, ¡a celebrarlo!

¿Hace cuánto que no te das el gusto de comprar un libro? Si la respuesta no es justo ayer, entonces recuerda que el domingo es el Día del Libro. Aprovecha.

¿Qué se celebra el Día del Libro?

El Día Internacional del Libro se celebra el 23 de abril porque, en teoría, Cervantes, Shakespeare y el Inca Garcilaso de la Vega murieron el 23 de abril de 1616, cosa que solo resultó ser cierta en el caso de este último. Pero no vamos a dejar de festejar tan maravilloso día solo porque la Unión Internacional de Editores y la Unesco no contrastaran bien la información de tan ilustres decesos, más bien todo lo contrario. La cosa es que murieran en la fecha que murieran, todos ellos y muchos otros han dejado, dejan y dejarán un legado inmortal de obras de arte que se merecen una celebración por todo lo alto.

El domingo, tómate un descanso para disfrutar de la lectura

Sabemos que estás agobiado con el esprint final para aprobar el curso, que los profesores han mandado 500 lecturas recomendadas y que si estás con el TFG, ya casi sientes que te sangran los ojos de tanto leer, pero precisamente por eso tienes que leer el domingo para relajarte.

¿Te parece absurdo leer para descansar de la lectura?, pues no lo es. Verás, leer es algo que hacemos constantemente: leemos lo que vemos en redes sociales, leemos los apuntes que tomamos en clase, leemos los carteles por la calle, los whatsapps que nos llegan, emails, subtítulos de la serie que nos gusta… Nos pasamos el día leyendo, pero pocas veces nos paramos a disfrutarlo. Y hay que recordar que leer es uno de los mayores placeres de la vida. Por eso, celebra tu día del libro leyendo algo que no necesites leer, sino que quieras leer. Escoge algo de tu autor favorito o de uno que no conozcas y sumérgete en un mundo diferente por un día. Permítete viajar y desconectarte un rato de la realidad y sus agobios y disfruta.

Planifica una cita contigo mismo.

Para festejar el Día del Libro como se merece, te recomendamos que te levantes a una hora razonable y que salgas a pasear. Visita los puestos y librerías que abrirán siempre en este día tan señalado y escoge tu libro. Luego ve a un parque, a una cafetería o a donde tú quieras y desconecta el teléfono. Abre el libro, huélelo, siente el tacto del papel entre tus dedos y comienza a leer. Tras este día de tranquilidad habrás reducido tu estrés y te sentirás más fuerte y motivado para seguir adelante con las agotadoras rutinas diarias, porque sí, porque dedicarnos tiempo a nosotros mismos y leer una buena novela es lo mejor que hay para recargarnos la pila que tan gastada está ya a estas alturas.

¿Y por qué HAY que leer?

Porque somos humanos. Punto. Leer y escribir nos hacen únicos como especie. Un topo excava unos 5 metros de tierra por hora, el pez vela supera los 80 km hora nadando, la nutria usa piedras como herramientas para sumergirse en el agua y para romper los moluscos que come. ¿Te imaginas un topo que no supiera excavar, un pez que no pudiera nadar o una nutria que no supiera usar herramientas para comer? Nosotros, los seres humanos, no tenemos más predadores que los virus, así que una persona analfabeta no va a morir de hambre en nuestra sociedad (menos mal). Pero sí es una verdadera tragedia que alguien se pierda algo tan nuestro, tan humano, tan esencial.

No vayas en contra de tu naturaleza

En nuestra sociedad leer literatura no tiene nada que ver con sobrevivir, pero sí con nuestro desarrollo personal. Ser humano, ser persona, tiene relación directa con nuestra cultura (no solo literaria, también oral, musical, pictórica, escultórica, social, etc.), con la visión que tenemos del mundo, con lo abierta o cerrada que esté nuestra mente, con cómo usamos el lenguaje o cómo construimos nuestros pensamientos. Leer es esencial para ese desarrollo y como estudiantes debemos entender que no podemos limitar nuestras lecturas a lo obligatorio, a lo automático; porque sí, es posible que ciñéndonos a eso consigamos nuestro soñado eTítulo y un buen trabajo, pero no habremos abarcado todo lo que podríamos abarcar.

Una persona que no lee es igualmente una persona, pero estará más vacía, tendrá menos cultura general y será más infeliz, y eso es precisamente lo que hay que celebrar el Día del Libro: la felicidad de poder leer, de ser humanos.

¡Feliz Día del Libro a tod@s, que lo disfrutéis!