Los seis trucos para conseguir el sobresaliente

Los seis trucos para conseguir el sobresaliente

¿Quieres sacar más de un sobresaliente o matrícula de honor en este curso? Es más fácil de lo que parece, solo tienes que cumplir estos seis pasos a rajatabla.

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Ir a clase

Sí. Todos los días. Es casi lo más importante de todo para lograr ser sobresaliente. Y no solo es ir a calentar el asiento. Ya que vas, se trata de que dejes el móvil y las charlas con tus amigos un rato y aproveches las clases para enterarte de lo que dicen los profesores y para, de paso, que ellos se enteren de que estás, de que te interesas y de que participas. Toma apuntes y aprovecha el tiempo, piensa que todo lo que aprendas ahí es tiempo de estudio que te quitas para los exámenes.

Llevar los apuntes al día

Otro truco infalible de los estudiantes de sobresaliente es tomar unos buenos apuntes y además llevarlos al día. No hace falta que pases todo a limpísimo con letras de imprenta y siete colores diferentes de bolígrafo, lo importante es que tú los comprendas bien, que estén lo suficientemente ordenados como para que encuentres lo que necesites cuando lo necesites. Vamos, que tengas un control sobre tus apuntes de clase y que estos cumplan su función.

Usar la agenda

Los días pasan. A veces despacio (sobre todo cuando tocan esas clases interminablemente lentas) y a veces rápido, pero pasan. Y con ellos pasan las semanas y los meses y antes de que nos demos cuenta, los cursos, los grados y las oportunidades. Por eso, porque en realidad no somos conscientes (y menos mal) de cada minuto del día, porque podemos olvidar eventos interesantes o fechas importantes, llevar una agenda al día nos va a venir superbién para no procrastinar con la entrega de trabajos, ser conscientes del tiempo que tenemos para preparar los exámenes, y  también para programar nuestro tiempo de ocio y que no nos excedamos.

Cumplir un horario

Los buenos estudiantes son metódicos con sus horarios. Conseguirlo no es tan difícil, solo se necesita una buena planificación (como con la agenda que comentábamos antes) y un poco de tesón para cumplir con las rutinas que nos impongamos. Hay que tener en cuenta eso que dicen de que el ser humano es un animal de costumbres: en cuanto superemos los primeros días de nuevos horarios y actividades, enseguida nos acostumbraremos y lo haremos de forma natural. Calcula al menos una hora diaria de estudio (que no es tanto) a lo largo del curso y unas cuantas más para las temporadas de exámenes. Repasa lo que has visto en clase y ve haciendo un poco cada día de tus trabajos. Verás como así los sobresalientes son coser y cantar (o mucho más fáciles que eso, porque coser puede ser la mar de difícil…).

Participar en clase

No seas tímido. Expresa tu opinión, haz preguntas, Los profesores agradecen mucho que se les preste atención y que los alumnos demuestren interés. Si el examen no te salió tan bien como esperabas, el profesor, que ha visto tu interés, se encargará de subirte los puntos necesarios para que resultes sobresaliente. Por otro lado, si vas a clase cada día, tomas apuntes, haces preguntas y participas en los debates, te va a resultar muy muy difícil hacer mal el examen.

Acude a congresos y ponencias

Eso no solo ampliará tus conocimientos y tu visibilidad cara al profesorado, sino que también te hará entender mejor tu futura profesión, cuando ya obtengas tu título, podrás tomar buenas ideas para tus trabajos y servirá de base para debates y propuestas en clase. Por otro lado, muchos profesores admiten que para subir nota entregues un comentario sobre lo que te han parecido las ponencias, así que si tienes alguna asignatura atragantada que te resulta más difícil, puedes intentar ganar unos puntos extras así.

Cuida las presentaciones de tus trabajos

Tanto en el formato en papel, poniendo mimo en la estética, la ortografía y la redacción, como en la presentación oral. Sí, es un trago plantarse delante de toda la clase y ponerte a dar un discurso, pero es mucho más humillante hacerlo de forma mediocre, leyendo un papel sin parar y escondiéndote, que destacar por hacer una buena presentación que sea divertida y visualmente atractiva. Si tus trabajos destacan, los profesores los recordarán cuando te pongan las notas. Solo tienes que vencer la timidez inicial y lanzarte: si lo ensayas lo suficiente, seguro que lo bordas.

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